El Consejo Regulador de la DOP Alicante lleva seis años impulsando, con fondos propios y sin respaldo institucional público, un proyecto de selección clonal de Monastrell que acaba de alcanzar un punto de inflexión: la inminente vinificación de los clones seleccionados.
La iniciativa, desarrollada en colaboración con técnicos del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMida), tiene su base en una parcela del llano del Mañán, en Monóver, dentro de la comarca del Vinalopó Medio. Allí, alrededor de un millar de cepas agrupan una veintena de clones obtenidos a partir de más de cien muestras tomadas de viñedos antiguos repartidos por toda la zona de producción.
Un proyecto único en el mundo
Una visita reciente a la parcela reunió al presidente del Consejo Regulador junto con bodegueros, representantes de la Conselleria de Agricultura y miembros de la OCA de Novelda. El objeto era evaluar el estado del proyecto en su sexto año de desarrollo y definir los siguientes pasos. Luis J. Pérez Prieto, del equipo de Enología y Viticultura del IMida, fue claro al respecto: “Podemos ver la parcela en un muy buen estado sanitario y desarrollo de plantas, lo que ya garantiza la entrada en una nueva fase del proyecto que supondrá la vinificación de las mismas”.
Carlos Ventura describió los clones desarrollados en la parcela como los “pata negra” de la Monastrell, y apuntó a la certificación de estos materiales como objetivo a medio plazo, con el fin de que los viticultores de la denominación puedan incorporarlos a su trabajo.
De la cepa antigua al clon certificado
El proceso arrancó con la identificación y el saneamiento de las muestras recogidas en viñedos viejos, una etapa previa imprescindible antes de su plantación en la parcela experimental. El propósito no es solo mejorar la calidad de los vinos, sino también explorar la capacidad de adaptación de la variedad al territorio y su respuesta ante los cambios climáticos, una preocupación creciente en todas las denominaciones del arco mediterráneo.
La Monastrell es la variedad mayoritaria de la DOP Alicante, con unas 6.000 hectáreas de cultivo en las comarcas del Vinalopó y El Comtat, y su defensa forma parte de la apuesta de la denominación por el patrimonio varietal autóctono. Que este proyecto se sostenga exclusivamente con recursos del propio Consejo Regulador lo convierte en un caso singular en el panorama vitícola mundial.
