La D.O. Rueda califica la cosecha 2025 como «Muy Buena» tras una cata a ciegas con 22 profesionales

Doce vinos de la cosecha 2025 —ocho elaborados con Verdejo y cuatro con Sauvignon Blanc— pasaron el escrutinio de sumilleres y prescriptores reunidos en el Hotel Eurostars 5* de Valladolid para determinar la nota con la que la Denominación de Origen Rueda rubrica su última vendimia. El veredicto: «Muy Buena», una calificación que llega respaldada por un panel de profesionales con presencia directa en el canal de hostelería y la restauración.

La selección de los doce vinos corrió a cargo de los Servicios Técnicos de la D.O., y la sesión fue conducida por Juancho Asenjo, crítico, divulgador y docente especializado en vino. “Nos encontramos ante una añada muy buena, con vinos muy bien elaborados y representativos del estilo de Rueda”, valoró Asenjo, quien añadió que “son vinos equilibrados, con una clara expresión varietal y un perfil que refleja muy bien el carácter de la D.O. Rueda”.

El presidente de la denominación, Carlos Yllera, subrayó el valor del formato elegido para la evaluación: “Contar con un panel de sumilleres de este nivel supone una garantía de rigor y profesionalidad en la evaluación de la añada”. “Son perfiles que conocen perfectamente lo que demanda el consumidor y que, además, interpretan el vino desde una perspectiva gastronómica, lo que enriquece enormemente la valoración”, agregó.

Los doce vinos evaluados en la cata oficial fueron: Pie Franco 2025 (Blanco Nieva), La Caprichosa 2025 (Palacio de Bornos), 40 Vendimias Sobre Lías 2025 (Bodega Cuatro Rayas), Las Amapolas 2025 (Bodega La Granadilla), Tres Olmos 2025 (Bodegas Garciarévalo), Chapirete Sobre Lías 2025 (Viñas Murillo), Analivía Verdejo Ecológico 2025 (Pagos del Rey), Mantel Blanco 2025 (Álvarez y Díez), Pita Sauvignon Blanc 2025 (Bodegas Pita), Pandora Sauvignon Blanc 2025 (Bodegas Pandora), Javier Sanz Sauvignon Blanc 2025 (Javier Sanz Viticultor) y Eresma Sauvignon Blanc 2025 (Bodega Eresma-La Soterraña).

El suelo como protagonista

La jornada no se cerró con la cata oficial. A continuación tuvo lugar una segunda degustación, denominada Rueda desde sus Raíces, concebida como ejercicio de conocimiento y disfrute sin incidencia alguna en la calificación de la añada. Esta sesión exploró la influencia de los distintos tipos de suelo en el perfil de los vinos, en el marco de una investigación que la D.O. Rueda desarrolla junto a la Universidad de León, bajo la dirección de Enrique Garzón, responsable del Instituto de Investigación de la Viña y el Vino de dicha universidad.

“Entender el suelo es clave para comprender el vino”, explicó Asenjo durante esta segunda sesión. “Rueda tiene una riqueza geológica extraordinaria que se traduce en matices y perfiles muy distintos en sus vinos, y este tipo de iniciativas ayudan a ponerlo en valor”, apuntó.

Para esta cata se reunieron doce referencias que abarcan varias añadas y categorías: Prehistórico Vino de Órbita Gran Vino de Rueda 2023 (Bodegas Naia), José María Herrero Gran Vino de Rueda 2022 (Herrero Bodega), Finca La Medina Vino de Pueblo 2023 (Bodegas José Pariente), Amador Díez Gran Vino de Rueda 2020 (Bodega Cuatro Rayas), Harenna 2024 (Bodegas Garcíarévalo), Finca La Cantera Verdejo 2022 (Bodegas Pita), Finca Los Hornos Gran Vino de Rueda 2023 (Bodegas Hermanos del Villar), Limousin Gran Vino de Rueda 2024 (Bodegas Marqués de Riscal), Martinsancho Gran Vino de Rueda 2022 (Bodega Martinsancho), Protos Verdejo Reserva Gran Vino de Rueda 2022 (Bodega Protos), Palo Norte 2020 (Bodegas Rodríguez y Sanzo) y De Alberto VORR (Bodegas De Alberto).

Una denominación construida sobre la Verdejo

La D.O. Rueda, primera denominación de origen reconocida en Castilla y León cuando se constituyó en 1980, agrupa 74 municipios de las provincias de Valladolid, Segovia y Ávila, y ha construido su identidad sobre la elaboración de vinos blancos. La Verdejo, variedad autóctona con más de diez siglos de historia en la zona, es la pieza angular de ese proyecto colectivo. Yllera quiso que la calificación de la cosecha se leyera también como un reconocimiento al campo: “El trabajo de viticultores y bodegas que, año tras año, demuestran su compromiso con la calidad y con la identidad de nuestros vinos”, ha subrayado, es lo que, a su juicio, sustenta el posicionamiento de la denominación como referente del vino blanco en España.

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