Vendimia 2025 en Navarra: Menos cantidad, más calidad

La campaña arranca con optimismo pese a la reducción del 6,37% en la producción, pero con unas uvas en un buen estado sanitario

La vendimia en la Denominación de Origen Navarra ha echado a andar este fin de semana con las primeras recolecciones en la Ribera Alta y Baja, donde ya se han empezado a recoger las variedades blancas. Y las primeras sensaciones no pueden ser mejores: aunque la cosecha será más corta que la del año pasado, la calidad promete ser excepcional.

Los números hablan por sí solos. Según las estimaciones de la Sección de Viticultura y Enología del Gobierno de Navarra (EVENA), se prevé una producción de 40.257.624 kilos de uva, lo que supone una reducción del 6,37% respecto a 2024. Pero en ocasiones menos cantidad puede significar más concentración y, por ende, vinos con mayor personalidad.

El año que puso a prueba a los viticultores

El ciclo vegetativo de este año ha sido un auténtico test de resistencia para los más de 1.400 profesionales de la viticultura navarra. Similar al del año pasado pero ligeramente más tardío, la campaña se vio marcada por las precipitaciones de junio y principios de julio que, acompañadas en algunos casos de granizo, causaron daños variables según la zona.

Sin embargo, gracias al esfuerzo constante de los viticultores navarros y al seguimiento meticuloso de los viñedos, especialmente durante esos momentos críticos del verano, el estado sanitario de la uva es ahora óptimo. Como bien lo expresó David Palacios, presidente del Consejo Regulador: «El trabajo y la dedicación de nuestras bodegas, especialmente a comienzos del verano cuando hubo que atender de cerca los viñedos tras las fuertes precipitaciones, han sido determinantes para alcanzar este nivel de calidad».

Un territorio único para vinos de calidad

La diversidad climática de las cinco zonas vitivinícolas navarras –Ribera Alta, Ribera Baja, Baja Montaña, Valdizarbe y Tierra Estella– será una vez más la gran protagonista de esta vendimia. Las 84 bodegas participantes trabajarán uva procedente de más de 8.500 hectáreas de viñedo repartidas por toda la denominación, en una campaña que se extenderá durante aproximadamente dos meses.

La riqueza varietal de Navarra queda patente en esta vendimia: las blancas incluyen Chardonnay, Garnacha Blanca, Moscatel de Grano Menudo, Viura, Malvasía, Sauvignon Blanc y la autóctona Oneca. En tintas, encontramos desde las más tradicionales como Garnacha Tinta, Tempranillo, Graciano y Mazuelo, hasta las internacionales Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir y Garnacha Gris.

Tradición y modernidad en cada copa

Navarra se mantiene fiel a su ADN: por su tradición, está a la vanguardia de la elaboración de rosados, esos vinos que han convertido a esta denominación en referente mundial del rosado. Pero la diversidad es su gran baza, con más del 70% del viñedo ocupado por variedades autóctonas (Garnacha, Tempranillo…), mientras que el 30% restante está compuesto por las más famosas variedades internacionales.

Esta combinación de tradición e innovación, unida al carácter único que aporta el territorio navarro –con algunos de los viñedos más septentrionales del país–, promete una cosecha 2025 que, pese a ser más reducida, mantendrá esa frescura y carácter que distingue a los vinos D.O. Navarra.

David Palacios lo tiene claro: «Afrontamos este momento con ilusión, convencidos de que, una vez más, elaboraremos vinos excelentes». Y nosotros estamos deseando probarlos

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