Cinco botellas, cuatro añadas, tres denominaciones de origen, dos vinos blancos y un factor común: Cada botella de esta selección cuenta su propia historia, una historia que se desarrolla en un lugar concreto y que se transmite trago a trago. Son cinco historias completamente diferentes que, como siempre ocurre, contentarán a unos mientras que a otros quizá no les convenzan. Puede que entre estos cinco vinos se encuentre ese caballo ganador que hasta hace poco tiempo era un desconocido que se agazapaba detrás de una etiqueta llamativa.
Y es que, si tienes una buena historia que contar, lo primero que debes saber es que tan importante como la historia en sí es la manera de ponerla en escena, y de eso saben mucho los cinco vinos que hoy te presentamos, vinos cuyas historias comienzan a contarse antes incluso de que descorchemos sus botellas.

Ontañón Kaori 2023: El “guardián de los aromas” es un muestrario de variedades blancas riojanas
Kaori. Dos kanjis caligrafiados sobre la irregular superficie de una etiqueta de papel texturizado muestran una palabra japonesa que significa “aroma”, lo que nos da una pista de cuáles eran las intenciones de la bodega Ontañón cuando decidieron crear este coupage de Viura, Maturana Blanca y Garnacha Blanca, tres icónicas variedades blancas riojanas.
Con esta nueva referencia de su Colección Insólitos, la bodega pretende transportarnos a la la sierra de Yerga, a la biodiversidad de sus viñas, a la conjunción de los diversos suelos y a la huella aromática de uno de los espacios más bellos y desconocidos de La Rioja, una zona límite de cultivo rodeada de bosques y de monte bajo.
Para elaborar este vino que la bodega define como “guardián de los aromas”, las uvas se vendimian al alba, y cada variedad se prensa por separado. Tras un desfangado estático durante dos días, se lleva a cabo la fermentación, a 14 ºC, en depósito de acero inoxidable. Después de diecinueve días de maceración y tres o cuatro días de reposo para separar por decantación las lías más gruesas, el vino se trasiega a barricas de roble americano de primer y segundo uso, donde permanece durante tres meses con sus lías más finas. Un nuevo trasiego hará que Kaori acabe su crianza con cuatro meses más de estancia en barricas nuevas, antes de su embotellado.
Tal y como cuentan desde la bodega, Kaori es sinónimo de complejidad y de una sutileza que marida a la perfección con la cocina japonesa. Tiene perfil fluido, seco, con una buena acidez y con destellos de salinidad.

- Elígelo… por su intensidad aromática y su moderado grado alcohólico. Es, además, un vino muy versátil que sale de la bodega cuando ya se ha abierto su ventana óptima de consumo; no tendrás que esperar para beberlo. Y si su etiqueta te parece visualmente atractiva, cuando acaricies su papel fibroso el enamoramiento será completo.
- No lo elijas… si sufres japonofobia o si buscas un vino blanco “maderizado”. La crianza en barrica aporta estructura pero no tiene peso entre los aromas del vino.

Ontañón Antología 2021: Un coupage de variedades y parcelas con un perfil balsámico
Antología reivindica un lugar y una tradición, porque la mezcla de Tempranillo, Graciano y Garnacha provenientes de diferentes parcelas, con diferentes suelos, orientaciones y altitudes, es la pura esencia de la Rioja más tradicional. Los viñedos, de más de treinta años, de los que proceden las uvas son La Pasada (a 790 metros de altitud), El Pozo (660 m), El Poeta (640 m), La Perdida, Hoyo Judío, La Encina y El Andañal, entre otros; una “antológica colección” de alturas, suelos y exposiciones provenientes de pequeñas tablitas, majuelos casi remotos y viñedos de las laderas de Quel que trepan hasta el pico Gatún, tal y como explican desde la bodega.
Huelga decir que la vendimia es manual, en pequeñas cajas. Las uvas se refrigeran en cámara, a 5 ºC, se seleccionan y se encuban para fermentar durante 12 días con bazuqueos diarios. El vino ya fermentado se trasiega a tinos de madera para hacer allí la conversión maloláctica, tras lo cual experimenta una crianza de 12 meses en barricas nuevas de roble francés y un pausado afinamiento en botella.Todo esto se traduce en un vino con una nariz balsámica, herbal, muy especiada; un auténtico paisaje olfativo que predomina sobre los más genéricos aromas a fruta roja. La boca vuelve a demostrar la singularidad de esta Antología con una marcada acidez y un carácter igualmente balsámico, bien estructurado, con matices terrosos y un toque lácteo que se desvanece para dejarnos con un posgusto herbal; un auténtico paisaje sutilmente reflejado en la etiqueta a través del centauro Folos, obra del artista riojano Miguel Ángel Sainz y símbolo de la bodega y del equilibrio buscado en la elaboración de este vino.

- Elígelo… por su carácter balsámico. No es un Crianza tradicional de Rioja, pero en el fondo es un vino rotundamente fiel a las elaboraciones tradicionales de esta región de vitivinicultura ancestral.
- No lo elijas… si buscas un Crianza mainstream, con una destacable carga frutal y una perceptible infusión de madera.

Queirón Mi Lugar 2020: La refinada interpretación del vino de pueblo
Si Kaori y Antología interpretaban el paisaje de la sierra de Yerga, Mi Lugar dibuja un cuadro de los viñedos de Quel, un municipio de tradición vitivinícola ancestral, como atestigua su barrio de bodegas tradicionales horadadas en la abrupta ladera sur del río Cidacos, que atraviesa esta población riojabajeña en su camino al encuentro con el Ebro.
Mi Lugar toma el nombre de un poema del escritor, dramaturgo y periodista del siglo XIX Manuel Bretón de los Herreros, quien es también el más ilustre personaje de Quel. Se trata de un coupage de Tempranillo y Garnacha seleccionadas de hasta diez parcelas de viñedos viejos plantados en vaso, primero por racimos en la propia viña, más tarde en bodega y, tras el despalillado, también por granos. Las bayas elegidas para Mi Lugar hacen una maceración prefermentativa de cinco días, y en el momento en que arranca la fermentación, maceran al menos 18 días más a una temperatura de entre 22 y 26 ºC, para pasar posteriormente a barricas de roble francés, donde harán la maloláctica. Finalmente, esta alegoría de Quel descansará durante 18 meses en barricas nuevas de gama alta de roble francés (80 %) y americano (20 %) con diferentes grados de tostado, para pasar finalmente a tinas de madera en las que, ya ensamblado, volverá a reposar doce meses más, antes de afinarse en la botella en el calado subterráneo de la bodega durante una larga temporada para llegar al mercado suficientemente “maduro”.
A pesar de esa larga crianza con madera nueva, encontramos un vino en cuya nariz manda la fruta. Hay también tostados y mucho monte bajo, hay potencia y hay concentración, al igual que en la boca, golosa, suave, de taninos pulidos y extraordinaria longitud.

- Elígelo… si te gusta el vino; así, sin más. Es un auténtico poema embotellado, un canto a la mejor Rioja.
- No lo elijas… si no estás dispuesto a comprar una segunda botella, o una tercera. La primera puede quedarse corta.

Rippa Dorii Geografías Los Curas 2023: Retrato de un paisaje y una variedad de moda no siempre bien tratada
Los Curas es un vino blanco monovarietal de Verdejo amparado por la D. O. Rueda y elaborado por Rippa Dorii, bodega que reescribe en latín la “Ribera del Duero”. Y es que bajo esta enseña se agrupan en realidad dos proyectos vitivinícolas unidos por el Duero para elaborar “blancos genuinos” de Rueda en Valladolid y “tintos singulares” amparados por la D. O. Ribera del Duero, en Burgos.
El nombre viene dado en realidad por Sanctæ Mariæ de Ripa Dorii (Santa María de la Ribera del Duero), una iglesia en ruinas erigida en el siglo XIII y ubicada en el paraje donde se encuentra la finca de Torreduero, en la cual se cultivan 121 hectáreas de Verdejo injertado sobre cepas de Tempranillo de unos 30 años de edad que hunden sus raíces en suelos arenosos.
La colección Geografías está compuesta por dos vinos parcelarios, vinos que una vez más dibujan un paisaje: Salomón (del que hablaremos algo más adelante) y Los Curas, el vino que hoy catamos y que nos sirve para presentar este proyecto.
Rippa Dorii Geografías Los Curas 2023 es, así, un monovarietal de Verdejo procedente precisamente de la viña de Los Curas, donde las cepas crecen sobre un suelo pobre de arenas calizas recubierto de cantos rodados, a 750 metros de altitud. Las uvas, de vendimia nocturna, maceran en frío durante más de 12 horas antes de pasar a la prensa. Tras un desfangado estático, el 80 % del mosto fermenta en depósitos de acero inoxidable, mientras el 20 % restante lo hace en barricas de roble francés. Después de seis meses de crianza en ambos formatos, los vinos se ensamblan, y Los Curas termina de afinarse en la botella.
No estamos, lógicamente, ante un Verdejo al uso. La bodega lo describe como un vino salino, delicado, frágil, con un destacado amargor final (rasgo inequívoco del Verdejo auténtico); un vino que combina el temperamento de la uva Verdejo más genuina con el carácter que aporta su singular paraje, que contribuye a otorgar al vino una acidez y una untuosidad destacables, como corresponde a un vino blanco de guarda.

- Elígelo… si piensas que los vinos blancos son algo más que una alternativa a la caña de cerveza.
- No lo elijas… si estás pensando en uno de esos verdejos “tropicales” que se sirven por copas en cualquier barra de bar. Aunque incluso si buscas ese perfil de vino, probar Los Curas puede ser toda una revelación.

Rippa Dorii Geografías Salomón 2022: La historia y el paisaje de Fuentecén y de la Ribera del Duero narrados con una nueva voz
Acabamos este muestrario de paisajes e historias com Salomón, el segundo miembro de la colección Geografías; colección que, por cierto, debe su nombre al poema A orillas del Duero, del poeta asturiano José García Nieto, publicado en el libro Geografía es amor (1955), galardonado con el Premio Nacional de Literatura.
A orillas del Duero es un nuevo guiño a esa Ribera del Duero en la que nace este vino, un monovarietal de Tempranillo procedente de la finca Salomón, en la burgalesa localidad de Fuentecén, con suelos de arenas arcillosas, estratos calizos y bancos de guijarros a más de 820 metros de altitud.
Las cepas viejas de Salomón, plantadas en marco real y conducidas en vaso, se vendimiaron a mano al amanecer, en cajas. Tras el despalillado, las uvas se encubaron y enfriaron a entre 8 y 10 ºC y, transcurridos cuatro días, arrancó la fermentación con levaduras autóctonas seleccionadas del propio viñedo. La fermentación se extendió durante 19 días con suaves prensados naturales diarios del sombrero, que gracias a una moderna técnica permanece empapado permanentemente. La fermentación maloláctica se llevó a cabo en barricas nuevas de roble ibérico, con dos bazuqueos semanales. Finalmente, Salomón se sometió a una crianza de once meses en estas mismas barricas, antes de pasar a afinarse en la botella.
Cuando lo catamos, encontramos un vino con aromas a fruta roja y negra, toques de regaliz, especias y un fondo de violetas. En boca es frutal pero muy serio, con buena acidez, intensidad y esos taninos dulces que acarician todos los rincones de tu lengua y de tu paladar, dejándote un posgusto licoroso y amable.

- Elígelo… para disfrutar en buena compañía, acompañando un menú de sabores intensos y una plácida sobremesa. Guarda alguna botella. Su evolución promete ser realmente interesante.
- No lo elijas… si eres de vinos ligeros y poco expresivos. A pesar de sus modernas técnicas de elaboración y crianza, este vino es un retrato fiel de la historia de la Ribera del Duero en general y de Fuentecén en particular.

| Vino | Alcohol | Precio |
|---|---|---|
| Ontañón Kaori 2023 | 12,5 % | 6 botellas: 72 euros |
| Ontañón Antología 2021 | 14 % | 6 botellas: 72 euros |
| Queirón Mi Lugar 2020 | 14,5 % | 6 botellas: 135 euros |
| Rippa Dorii Geografías Los Curas 2023 | 13,5 % | 6 botellas: 96 euros |
| Rippa Dorii Geografías Salomón 2022 | 14,5 % | 6 botellas: 132 euros |

