Bodegas Riojanas: El rescate de una bodega que es el rescate de la historia de Rioja

Bodegas Riojanas, una de las firmas fundadoras de la D. O. Ca. Rioja, cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 8,6 millones de euros que la llevaron a solicitar preconcurso de acreedores el pasado mes de febrero. La entrada de Vintae como accionista mayoritario, evita la desaparición de una de las bodegas que ayudaron a construir la reputación internacional de Rioja.

La familia Artacho ya atesoraba una honda tradición vitivinícola cuando fundó Bodegas Riojanas en 1890, en Cenicero, junto a Rafael Carreras. La puerta de piedra de 1799 que daba acceso a los viñedos familiares se conserva todavía en la entrada de la bodega, un recordatorio físico de que la vocación vitivinícola de la familia es incluso anterior a la propia fundación de la casa. Treinta y cinco años después, en 1925, se aprobaría la reglamentación que dio origen a la Denominación de Origen Rioja y a la constitución de su Consejo Regulador, el más antiguo de España junto al de Jerez, y Bodegas Riojanas figuró, así, entre sus bodegas pioneras.

La primera marca comercial de la casa fue Viña Albina, bautizada así por un viñedo de la época plantado con uva blanca. En la década de 1930, el enólogo francés Gabriel Larrendat impulsó Monte Real, tomando el nombre de la zona de viñedos conocida como El Monte, en Cenicero. Ambas marcas siguen siendo hoy la columna vertebral del catálogo de la bodega.

Durante décadas, la propiedad de Bodegas Riojanas permaneció ligada a la familia fundadora. Desde la salida de Banco Santander del accionariado en 1997, en torno al 60 % del capital ha correspondido a los descendientes de los Frías Artacho y los Artacho Nieto, mientras el resto cotiza en bolsa: Bodegas Riojanas es una de las pocas bodegas españolas que forma parte del mercado de valores. Ese detalle, aparentemente técnico, resultará clave más adelante para entender por qué las pérdidas de 2025 no solo preocupan a la dirección de la empresa, sino también a un grupo de accionistas particulares que ven cómo su inversión se deteriora ejercicio tras ejercicio.

Bodegas Riojanas. Viñedo. Cepas viejas
Cepas viejas en el viñedo de “El Monte”, origen de la gama Monte Real. Foto: Nos Vamos de Vinos.

La identidad de Bodegas Riojanas se ha construido, además, alrededor de la crianza prolongada. Los vinos reserva y gran reserva —que exigen, respectivamente, un mínimo de tres años de envejecimiento con al menos uno en barrica, y de cinco años con al menos dos en madera— representan el 67,05 % de sus ventas, frente al 20,6 % que supone esta tipología en el conjunto de la D. O. Ca. Rioja. Pocas bodegas dependen tanto de un estilo que exige inmovilizar capital durante años —uva convertida en vino que envejece en bodega antes de generar un solo euro de ingreso— una circunstancia que, como se verá, ayuda a entender la crisis que atraviesa la compañía.

Los números que explican una crisis materializada en 8,6 millones de pérdidas

Para entender el alcance real del ajuste conviene empezar por un concepto poco intuitivo: la reexpresión de cuentas. Cuando una empresa cambia de manos, el equipo gestor entrante revisa a fondo la contabilidad heredada y, si detecta que las cifras publicadas no reflejaban con precisión la realidad patrimonial, las corrige y las vuelve a publicar. Es exactamente lo que ha hecho el nuevo Consejo de Administración de Bodegas Riojanas con los datos del segundo semestre de 2025: los ha reexpresado, incrementando las pérdidas reconocidas por el consejo anterior en 4,07 millones de euros. Ese ajuste, sumado al resultado ya conocido, deja las cuentas anuales consolidadas del ejercicio en unas pérdidas de 8,6 millones de euros.

A esa corrección contable se suma un deterioro genuino del negocio ordinario. Las ventas cerraron el año en 13,54 millones de euros, un 15,8 % menos que los 16,09 millones de 2024, en un contexto de ralentización general del consumo de vino en España que golpea con especial dureza a las categorías más tradicionales frente al empuje de los vinos jóvenes y de pueblo.

El indicador que mejor retrata el problema es el margen bruto, es decir, lo que queda de cada euro de venta una vez descontado el coste de producir ese vino. En 2024 se situaba en el 48,4 % de las ventas (7,79 millones de euros); en 2025 ha caído hasta el 31,2 % (4,22 millones). La caída no responde solo a que la bodega venda peor, sino sobre todo a los ajustes de valoración de existencias practicados durante el ejercicio: buena parte del valor de un vino de Rioja reside en el stock que envejece en barricas y botellas, y si la nueva dirección concluye que ese inventario valía menos en libros de lo que se había registrado, tiene que rebajar su valor contable. Esa rebaja se computa como un mayor coste y erosiona el margen, aunque no implique necesariamente que se haya perdido ni una sola botella.

Bodegas Riojanas. Cata de Viña Albina Reserva 2019
Viña Albina, la primera etiqueta comercial de Bodegas Riojanas, continúa formando parte de su actual catálogo. Foto: Nos Vamos de Vinos.

El mismo fenómeno explica el desplome del resultado de explotación, que mide el beneficio del negocio antes de intereses e impuestos: pasó de unas pérdidas de 1,66 millones de euros en 2024 a 6,7 millones en 2025, 5,03 millones más negativo. Gran parte de ese salto no corresponde a una actividad comercial que se haya deteriorado al doble de velocidad, sino a la fotografía más severa —y previsiblemente más realista— que ha trazado el nuevo Consejo sobre el valor de los activos de la compañía.

Queda, por último, el dato que más debería preocupar a los accionistas particulares: el beneficio por acción (B. P. A.), que divide el resultado neto entre el número de acciones en circulación y traduce las pérdidas globales de la empresa en lo que pierde, literalmente, cada título en manos de un inversor. El B. P. A. de Bodegas Riojanas ha pasado de -0,56 euros en 2024 a -1,79 euros en 2025, más que triplicando las pérdidas nominales por acción. Al tratarse de una compañía cotizada con un núcleo de accionistas minoritarios ajenos a la gestión diaria, ese dato mide con precisión el golpe que ha recibido el patrimonio de cientos de pequeños inversores, muchos de ellos vinculados históricamente a la casa.

Cómo se rescata una bodega: El mecanismo del Plan de Reestructuración

Cuando una empresa no puede afrontar sus pagos pero considera que su negocio es viable, la ley concursal española ofrece una herramienta antes de llegar al concurso de acreedores propiamente dicho: el preconcurso. Es una comunicación al juzgado que blinda a la compañía frente a ejecuciones individuales de sus acreedores durante un plazo —habitualmente de hasta tres meses, prorrogable— en el que puede negociar una salida ordenada. Bodegas Riojanas se acogió a esta figura el 24 de febrero de 2026, el paso que puso en marcha todo el proceso que ha desembocado en la entrada de Vintae.

La reforma concursal de 2022, que trasladó a España una directiva europea de reestructuración, introdujo una figura hasta entonces desconocida en nuestro ordenamiento: el plan de reestructuración no consensual. En términos llanos, permite que un juez apruebe un plan de rescate aunque no todos los acreedores lo hayan firmado voluntariamente, siempre que se respeten determinadas mayorías por clases de deuda y un reparto que el tribunal considere equitativo. Es el mecanismo que impide que un único acreedor con capacidad de bloqueo hunda un rescate que beneficia a la mayoría, y exige por ello una supervisión judicial estrecha. En el caso de Bodegas Riojanas fue el Juzgado de lo Mercantil n.º 6 de Logroño el que validó el plan, respaldado también por los acreedores financieros y por la Junta General de Accionistas.

Monte Real Cepas Viejas 2022: Una copa de historia al alcance de todos. Cápsula
Recientemente renovada, la gama Monte Real es otra de las referencias icónicas de la bodega. Foto: Nos Vamos de Vinos.

La operación se instrumentó a través de Gevisa Wine Capital, la sociedad cabecera de Vintae, que se ha convertido en accionista mayoritario de Bodegas Riojanas con el 90 % del capital mediante una inversión de 12 millones de euros. A esa cifra se suma una línea de financiación de hasta 5 millones de euros, un instrumento distinto y complementario: mientras la inversión de capital refuerza los recursos propios y la solvencia de la compañía a largo plazo, la línea de financiación aporta la liquidez inmediata que una bodega necesita para comprar uva de cara a la vendimia, pagar a proveedores y sostener el día a día del negocio mientras se recupera la confianza del mercado y se da tiempo a que las acciones del nuevo equipo directivo empiecen a dar sus frutos.

El nuevo Consejo de Administración, nombrado el 15 de julio, quedó formado por Richi Arambarri —fundador y consejero delegado de Vintae— como presidente, Fernando Martínez Sampedro como consejero delegado de Bodegas Riojanas, e Isabel García Castellanos y Raúl Acha Salazar como consejeros dominicales, es decir, como representantes directos de los intereses del nuevo accionista mayoritario en el órgano de gobierno. Los cuatro se han comprometido a no percibir retribución alguna mientras la compañía no vuelva a ser rentable. Arambarri ha defendido la operación en términos que van más allá del cálculo financiero: “una herencia que no podemos dejar perder”, ha explicado el empresario riojano en referencia al valor simbólico de la bodega.

Y ahora, ¿qué?

La hoja de ruta de Vintae para la nueva etapa pasa por recuperar la esencia que convirtió a Bodegas Riojanas en una de las grandes referencias de Rioja por sus vinos finos, reforzar el posicionamiento de sus marcas históricas en los mercados nacional e internacional y responder a un consumidor cada vez más exigente. La operación se suma, además, a una estrategia de crecimiento que ha llevado a Vintae —presente ya en Rioja, Ribera del Duero, Toro, Rueda, Navarra y Rías Baixas— a multiplicar su facturación desde 1,9 millones de euros en 2008 hasta 44,6 millones en 2025, con presencia comercial en más de setenta países.

Queda ahora por ver cómo ubicará Vintae su nuevo activo entre Hacienda López de Haro —la bodega familiar de Richi—, Maetierra —su bodega boutique de vinos blancos igualmente riojanos— y Viñedos El Pacto —centrada en vinos de viña vieja de la Sonsierra y el Alto Najerilla, en el corazón de Rioja—, sin olvidar su familia Pandemonium de vinos espumosos de método tradicional nacidos igualmente en el Alto Najerilla. A esto habría que añadir los vinos de Viore, Veiga Naúm y Torreduero, que se solapan también con bodegas de Vintae en Rueda, Rías Baixas y Toro, respectivamente.

Bodegas Riojanas. Barricas nuevas
Sala de barricas en Bodegas Riojanas, Cenicero. Foto: Nos Vamos de Vinos.

Indudablemente, la amplia gama y el enorme volumen de Bodegas Riojanas genera un importante riesgo de que sus activos canibalicen los de las mencionadas bodegas riojanas de Vintae, e incluso en menor medida los de Ribera del Duero, Toro o Navarra. El nuevo propietario se enfrenta ahora al reto de reordenar su porfolio y encontrar el hueco adecuado para cada referencia, un proceso que probablemente pasará por cambios de imagen, marcas comerciales y por la eliminación de algunas etiquetas.

Pero si algo ha demostrado Vintae a lo largo de todos estos años, más allá de la incuestionable calidad de sus vinos, es su visión del mercado y su constante capacidad de innovar y de adaptarse a la nueva realidad de los consumidores, algo que Bodegas Riojanas necesitaba de forma imperiosa.

Las claves del rescate de Bodegas Riojanas

  • Fundada en Cenicero en 1890, es una de las bodegas históricas de Rioja.
  • Viña Albina y Monte Real siguen siendo sus marcas principales.
  • Cerró 2025 con 8,6 millones de euros de pérdidas.
  • Las ventas cayeron un 15,8 %, hasta 13,54 millones de euros.
  • El margen bruto bajó del 48,4 % al 31,2 %.
  • La bodega solicitó el preconcurso de acreedores en febrero de 2026.
  • Vintae ha entrado como accionista mayoritario con el 90 % del capital.
  • La operación incluye 12 millones de euros de inversión y hasta 5 millones de financiación.
  • El nuevo equipo busca recuperar las marcas históricas y adaptarlas al consumidor actual.
  • El gran reto será reordenar un amplio catálogo sin que sus vinos compitan con otras bodegas de Vintae.
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