Bodega Tintoralba presenta sus exclusivos vinos Alquería entre vestigios andalusíes

La cooperativa de Higueruela fusiona patrimonio arqueológico y viticultura de altura en una apuesta por los vinos ecológicos premiados que nacen a más de 1.000 metros de altitud

Entre los muros milenarios de lo que fue la primera mezquita rural de Castilla-La Mancha, los nuevos vinos Alquería encontraron el escenario perfecto para su puesta de largo. No es casualidad que Bodega Tintoralba eligiera el Yacimiento Arqueológico La Graja de Higueruela para presentar su gama más exclusiva: aquí, donde hace mil años una comunidad andalusí cultivaba la tierra, hoy se escriben nuevas páginas de la historia vitivinícola albaceteña.

Los viñedos más elevados de Higueruela, rozando los 1.100 metros sobre el nivel del mar, son la cuna de estos vinos que ya han conquistado a los expertos. Con dos galardones recién obtenidos en los premios Gran Selección Campo y Alma, la gama Alquería representa la nueva filosofía de esta cooperativa con 67 años de historia: menos es más cuando se trata de calidad.

Ecológicos, veganos y amparados por la DOP Almansa, estos vinos nacen de una intervención mínima en bodega, dejando que sea la Garnacha Tintorera de altura la que hable por sí misma. “Acidez, frescura y aromas únicos”, destacó el consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, convencido de estar ante “un grandísimo vino”.

Donde la arqueología se encuentra con el enoturismo para unir a 250 familias

La elección del lugar no podía ser más simbólica. Desde 2020, los arqueólogos han ido desvelando los secretos de esta alquería del siglo XI, descubriendo no solo la primera mezquita documentada en Albacete, sino también restos que hablan de una próspera comunidad dedicada a la agricultura y la ganadería. Incluso apareció el esqueleto completo de una oveja de hace mil años, testimonio mudo de las actividades económicas de aquellos antiguos pobladores.

Ahora, Bodega Tintoralba ha sabido tejer un hilo conductor entre ese pasado remoto y el presente vitivinícola, convirtiendo el patrimonio en un valor añadido para sus vinos. “Han entendido la estrecha vinculación entre vino e historia”, subrayó Martínez Lizán durante la presentación, a la que asistieron autoridades locales y provinciales, incluyendo a la alcaldesa Isabel Martínez y el presidente de la Diputación, Santiago Cabañero.

Bodega Tintoralba presenta sus exclusivos vinos Alquería entre vestigios andalusíes

Detrás de cada botella de Alquería hay 250 socios cooperativistas que desde 1957 han mantenido viva la tradición vinícola de Higueruela. José Ramón Berruezo, presidente de la bodega, recogió hace apenas unos días los premios en la Feria de Albacete, un reconocimiento que celebra toda una comunidad.

La cooperativa Santa Quiteria, conocida comercialmente como Tintoralba, ha evolucionado desde aquellos primeros años de producción a granel hasta convertirse en un referente de vinos embotellados de calidad; un camino que no ha sido fácil pero que hoy se ve recompensado con el triple sello de excelencia: DOP Almansa, producción ecológica y la marca de garantía Campo y Alma.

El futuro se escribe con ‘G’ de Garnacha y ‘T’ de Tintorera

Con técnicas de elaboración poco convencionales y el respeto máximo por el terruño, estos vinos representan la nueva generación de caldos manchegos que miran al futuro sin olvidar sus raíces. La altitud extrema de los viñedos aporta esa personalidad única que los diferencia en un mercado cada vez más competitivo.

El consejero regional no escatimó en elogios hacia esta iniciativa que aúna “patrimonio, territorio y desarrollo local”, prometiendo el apoyo continuado del Gobierno autonómico a proyectos que, como este, demuestran que el mundo rural tiene mucho que decir en el siglo XXI.

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