Agatha Ruiz de la Prada y Borsao cierran un pacto creativo que tiñe de color el mundo del vino

La tienda madrileña de Agatha Ruiz de la Prada fue el escenario ayer para un encuentro poco común: la presentación de una alianza entre una de las diseñadoras más reconocibles de España y Borsao una de las bodegas más conocidas de Campo de Borja. La diseñadora y María Sancho, responsable de marketing de la bodega, presentaron juntas una colección de vinos donde el sello visual de Agatha Ruiz de la Prada abraza cada botella con su característico colorido y dinamismo.

Dos mundos que se entienden

La colaboración responde a una visión compartida: aproximar el vino desde una perspectiva lúdica y contemporánea sin sacrificar elementos como la calidad o la autenticidad. Ambas marcas operan desde la convicción de que la pasión, la trayectoria consolidada en sus respectivos campos, la presencia internacional y la capacidad de reinventarse permanentemente son valores que merecen caminar juntas.

Propuestas pensadas para disfrutar

La colección consta de dos referencias: un tinto y un blanco, concebidas bajo la dirección enológica de Borsao.

El tinto lleva Garnacha como protagonista, acompañada de Syrah. Es una creación con carácter, diseñada para traer energía a mesas y encuentros. Ha tenido una crianza de cinco meses en barricas de roble tanto francés como americano, lo que lo convierte en una opción versátil para acompañamientos variados, desde tapas hasta carnes a la brasa.

El blanco es un ensamblaje de Chardonnay, Macabeo y Viognier que tuvo una crianza de tres meses sobre sus lías, lo que le aporta un ligero cuerpo. Un vino idóneo para compartir sin protocolo.

Las botellas como lienzo

Agatha Ruiz de la Prada no solo rubrica la colaboración: define su aspecto visual. Sus inconfundibles corazones en tonalidades fuertes —rosa y amarillo— estampan las etiquetas, mientras que el estuche que las alberga mantiene la estética de la diseñadora en toda su potencia cromática. El resultado es un packaging que grita presencia antes de que el vino abra la boca.

Comercialmente, la propuesta está situada en una banda accesible: 8,95 euros la botella individual y 17,95 euros el estuche doble. Su distribución abarca la red convencional de gran consumo, establecimiento especializados y los propios canales de venta de ambas firmas. También se trabaja en la llegada a mercados fuera de España.

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