DO Almansa cierra su vendimia 2025 con sanidad excepcional y perspectivas optimistas para la cosecha

La Denominación de Origen Almansa registra un equilibrio entre volumen estable y calidad excepcional de uva tras un invierno lluvioso que permitió a las viñas recuperar vigor. El adelanto de la recolección en agosto y septiembre permitió cosechar en óptimas condiciones de madurez, favoreciendo la concentración aromática en variedades como la Garnacha Tintorera, que lidera la producción de la región.

Un territorio vitivinícola milenario recuperando fuerza

La viticultura en los alrededores de Almansa se remonta al siglo XVI, constituyendo una tradición prácticamente ininterrumpida. La DO Almansa, fundada en 1966, ocupa la posición más oriental de Castilla-La Mancha, abarcando ocho municipios de la provincia de Albacete con más de 9.000 hectáreas de viñedo distribuidas a altitudes que oscilan entre los 700 y los 1.100 metros sobre el nivel del mar.

Esta característica orográfica singular define la identidad del territorio. La zona de producción agrupa municipios que se extienden desde Fuente La Higuera, a 400 metros de altitud, hasta Higueruela, donde se alcanzan los 1.100 metros. Esta variedad de altitudes, junto con características ambientales homogéneas de clima y suelo, genera condiciones idóneas para la viticultura de calidad.

Actualmente, la denominación cuenta con 11 bodegas distribuidas en los ocho municipios que conforman su zona de producción, generando una producción media cercana a los 6,5 millones de botellas anuales. La región ha recuperado vigor tras un invierno lluvioso que permitió a las viñas incrementar sus reservas hídricas tras varios años de sequía, marcando un punto de inflexión positivo para la campaña 2025.

Un invierno lluvioso que marcó la diferencia

Las precipitaciones registradas durante el invierno fueron determinantes para que las cepas mantuvieran un excelente estado vegetativo durante toda la campaña. Las reservas hídricas permitieron a la viña afrontar los meses de crecimiento y maduración en condiciones favorables, generando racimos homogéneos con incidencia mínima de enfermedades.

Los eventos meteorológicos adversos fueron escasos, permitiendo una evolución controlada de la maduración sin alteraciones significativas en la calidad de la fruta, especialmente en la Garnacha Tintorera, variedad emblemática del territorio.

Las temperaturas elevadas de agosto y septiembre provocaron un ligero adelanto en el calendario de recolección respecto a años anteriores. Las variedades blancas iniciaron la vendimia a finales de agosto, mientras que las tintas comenzaron durante la primera quincena de septiembre, permitiendo capturar el momento óptimo de equilibrio entre grado alcohólico y acidez.

Las noches frescas del final del verano contribuyeron a una maduración pausada, aportando concentración e intensidad aromática a los racimos. La producción total se ha mantenido en niveles similares a la media histórica de la zona, reflejando un volumen estable sin comprometer la calidad de la fruta.

Perspectivas para la añada 2025

Adolfo Cano, presidente de la Denominación de Origen Almansa, ha manifestado su evaluación positiva de la campaña: «estamos ante una vendimia fantástica, marcada por el buen estado sanitario de la uva y una maduración muy equilibrada». Cano añadió que estas condiciones permiten esperar que los vinos resultantes de esta añada «tendrán una salud excelente y una gran acogida tanto en España como en los mercados internacionales».

Con la recolección finalizada, las bodegas adscritas a la denominación afronta la elaboración con perspectivas positivas. Se anticipa que los vinos de 2025 reflejarán la identidad territorial del área con estructura, frescura y expresividad varietal. La combinación de reservas hídricas, adelanto controlado de la recolección y sanidad excepcional de los racimos sienta las bases para una añada de relevancia para los vinos de DO Almansa.

Este resultado consolida la trayectoria histórica de la región como zona productora de vinos de calidad, una línea trazada desde la creación de la denominación hace casi seis décadas, cuando figuras como el enólogo Mario Bonete establecieron los criterios que continúan definiendo a DO Almansa en los mercados nacionales e internacionales.

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