El vino triunfa en la gran pantalla: Burgundy premiada como Mejor Película en la sección gastronómica de San Sebastián

El Festival de Cine de San Sebastián premia con 10.000 euros a Burgundy, el documental de Michael Dweck y Gregory Kershaw sobre el vino de Borgoña, mejor película de Culinary Zinema 2026.

La 74.ª edición del Festival de San Sebastián, celebrada del 18 al 26 de septiembre, entregó en su gala de clausura el Premio a la Mejor Película Culinary Zinema a Burgundy, largometraje dirigido por los estadounidenses Michael Dweck y Gregory Kershaw. El galardón, dotado con 10.000 euros, distingue cada año, dentro de la sección Culinary Zinema —organizada en colaboración con el Basque Culinary Center—, al filme que mejor logra fundir cine y gastronomía.

Con una duración que ronda los 90 minutos y catalogada como producción estadounidense, aunque ciertos festivales la han presentado también como coproducción con Francia, Burgundy combina la observación documental con elementos de ficción. Según la sinopsis oficial del festival, la película «explora la exclusiva y seductora cultura del vino en la región de Borgoña, donde la tradición heredada pervive en apasionados rituales de lujo y placer».

Dweck y Kershaw, que firman también la fotografía, cuentan con el montaje de Pauline Gaillard y sitúan la trama en torno a varias figuras representativas de ese universo: el patriarca de un dominio centenario, Bertrand Devillard, al frente de una finca con siglo y medio de historia; un joven y ambicioso trabajador de viña, Enzo Ferraroli; una aspirante a sumiller, Céleste Kalis; y el maître de un restaurante con tres estrellas Michelin, entre otros personajes que dan cuerpo a la herencia, la transmisión generacional y las tensiones del presente —cambio climático, mercado de la tierra, relevo— que atraviesan la región de Borgoña.

No es la primera incursión de los directores en Culinary Zinema: en 2020 ya compitieron con The Truffle Hunters (Cazadores de trufas), y su filmografía —también Gaucho Gaucho, de 2024— se ha especializado en estudios etnográficos de tradiciones ligadas a la tierra, filmados con un cuidado estético reconocible. Los propios cineastas han descrito su intención con Burgundy como la de trasladar al espectador la sensación de encontrarse, según sus palabras, «como después de tres copas de vino, cuando cree que el mundo es un lugar maravilloso».

De Venecia a San Sebastián, pasando por Telluride y Zúrich

Antes de su paso por Donostia, Burgundy se había estrenado mundialmente fuera de concurso en la sección Venice Open del Festival de Venecia, el 3 de septiembre de 2026, y había recorrido después Telluride, el Deauville American Film Festival y Zúrich. El palmarés donostiarra llega, además, en la última edición dirigida por José Luis Rebordinos, que cierra dieciséis años al frente del certamen, en el que se proyectaron 263 títulos procedentes de 47 países y cuya Concha de Oro recayó en Tender Loving Care, de Mike Leigh.

Burgundy compitió por el premio de Culinary Zinema junto a otras cuatro producciones: Noor: Cocinar pasados posibles, de Carlos Velasco y Kate/Chia Chi Hu, que inauguró la sección con un retrato del restaurante cordobés Noor; MITANI – The Mariage of Sushi, de Keita Ideno e Ivan Kovac, centrada en el exclusivo restaurante tokiota de Yasuhiko Mitani; Subijana, más allá de un bigote, de Jorge Fernández Mayoral y Jesús Javier Ruiz Aquerreta, sobre la figura de Pedro Subijana y la Nueva Cocina Vasca; y Mallorca, un receptari, de Pablo Bujosa Rodríguez, que clausuró el ciclo con la cocina tradicional de la isla. Cuatro de los cinco títulos fueron estrenos mundiales.

Cada proyección se acompañó de una cena temática de formato íntimo, en torno a diez comensales por mesa. La correspondiente a Burgundy, celebrada el 23 de septiembre, corrió a seis manos entre Álex Lizarraga y Édgar Jiménez, del restaurante Milla Lore, y Antonio Belotti, de 887, con un menú de inspiración francesa maridado con vinos de Château de Chamirey y Domaine des Perdrix, ambas bodegas vinculadas a la familia de Bertrand Devillard.

El jurado que otorgó el premio estuvo presidido por la directora, guionista y productora Isabel Coixet, y completado por la periodista gastronómica Cristina Jolonch y el cocinero, escritor y psicólogo Xabier Gutiérrez, antiguo responsable de innovación de Arzak. Según trasladó la organización del festival, sus miembros coincidieron en que Burgundy era la propuesta que mejor representaba la unión entre cine y gastronomía que persigue la sección.

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