Todo empezó con una dehesa. En 1999, José María Entrecanales y María Marsans encontraron en el norte de Toledo, muy cerca del río Alberche, la finca La Verdosa: encinas centenarias, fauna silvestre, suelos arenosos y una posición privilegiada entre las tierras llanas de Méntrida y la gran muralla de granito de la Sierra de Gredos. Allí plantaron las primeras viñas y nació Arrayán. Con los años, la bodega fue ampliando su mirada hacia otros paisajes del norte toledano: las laderas de Cebreros, pequeños viñedos viejos salpicados entre pueblos situados entre Toledo, Ávila y Madrid. Fue con la llegada de la enóloga Maite Sánchez en 2009 cuando el proyecto encontró su filosofía definitiva: escuchar el terruño, entender cada parcela y dejar que el vino hable por sí solo. Para ello, Arrayán trabaja en ecológico en todos sus viñedos y apuesta por fermentaciones espontáneas sin adición de productos externos, buscando en cada vino la máxima pureza de origen.
La Suerte Albillo Real 2024, como su propio nombre indica, es un monovarietal de Albillo Real procedente de las laderas que rodean Almorox, en la margen norte del Alberche, donde el terreno empieza a ganar altura hacia la Sierra de Gredos. Las cepas, plantadas en 1950 sobre suelos arenosos a 600 metros de altitud, se vendimian a mano; de esta manera se cuida la integridad de una uva que madura muy pronto.
La elaboración de La Suerte Albillo Real 2024
La elaboración de La Suerte Albillo Real 2024 comienza con una maceración con pieles en frío durante dos días, buscando potenciar los aromas y el carácter de la variedad sin comprometer su frescura. Tras el prensado, el mosto fermenta, con levaduras autóctonas, en barricas con control de temperatura. El vino tiene una crianza de ocho meses en barricas de roble francés de 300 y 500 litros, buscando, como en toda la gama de Arrayán, que la madera acompañe sin imponerse y que la fruta conserve toda su identidad.
En copa, La Suerte Albillo Real 2024 muestra un color amarillo pajizo con reflejos verdosos. La nariz es discreta pero fresca: fruta de hueso, fruta blanca, notas herbales e hinojo, que aportan frescor, y unas notas cítricas, minerales y especiadas en un segundo plano. En boca, el vino se muestra fresco y directo, con buena acidez y muy buen volumen. Una nota balsámica y un punto de amargor final alargan el trago. Se bebe con facilidad, pero tiene la intensidad y la longitud de un vino con un buen potencial gastronómico.
Pocas bodegas en Méntrida llevan tanto tiempo escuchando sus parcelas como Arrayán, y La Suerte es quizás el vino que mejor resume esa escucha: Albillo Real viejo, suelos arenosos y mínima intervención.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| La Suerte Albillo Real 2024 | 13,5 % | – | 20 euros |
Las claves de La Suerte Albillo Real 2024
- Origen: Laderas de Almorox, en el norte de Toledo.
- Variedad: Albillo Real de viñas viejas.
- Viñedo: Cepas de 1950, a 600 metros sobre suelos arenosos.
- Elaboración: Maceración en frío, fermentación en barrica y ocho meses de crianza en roble francés.
- Perfil sensorial: Fruta de hueso y blanca, hinojo, cítricos, buena acidez, volumen y final balsámico.
- Identidad: Terruño, viña vieja y mínima intervención.



