Perelada y Celler del Pescador han obtenido la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), el sello específico para bodegas en materia de sostenibilidad que desarrolla la Federación Española del Vino (FEV) desde 2015. Con este reconocimiento, el grupo Perelada&Chivite alcanza ya tres bodegas certificadas, puesto que la dedicada a la elaboración de cavas de Perelada y Privat, en la D. O. Cava, la consiguió por primera vez en 2017 y la ha renovado cada dos años desde entonces.
El certificado Sustainable Wineries for Climate Protection reconoce a las bodegas que superan un proceso de verificación centrado en criterios ambientales, sociales, económicos y de gobernanza, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Además de los requisitos medioambientales, el sello contempla aspectos de sostenibilidad social vinculados a los trabajadores y proveedores, el territorio, la cultura local y la salud de los consumidores.
Este reconocimiento constituye la evolución del manifiesto Wineries for Climate Protection, firmado en junio de 2011, del que Perelada formó parte como una de las siete bodegas promotoras. La obtención del sello este año llega tras años de trabajo de la compañía para integrar la sostenibilidad como eje estratégico de su actividad.
Perelada, sostenibilidad desde el viñedo hasta la bodega
Perelada, una de las bodegas de referencia de la D. O. Empordà, ha desarrollado distintas iniciativas que abarcan desde el cultivo de la vid hasta la elaboración del vino. Entre sus hitos figura haber sido la primera bodega europea en obtener la certificación LEED Gold, en 2021, la máxima calificación mundial en construcción sostenible.

La totalidad de los viñedos propios de la bodega son ecológicos, y la compañía implanta progresivamente prácticas de agricultura regenerativa, ya certificadas en las fincas Malaveïna y Garbet, orientadas a favorecer la recuperación de la biodiversidad, la salud del suelo y la captura de CO₂. A esto se suma una gestión del ciclo del agua tanto dentro como fuera de la bodega, basada en un modelo de riego que busca optimizar su uso mediante soluciones de alta eficiencia. Finca Garbet, uno de los viñedos más representativos de Perelada, cubre la totalidad de su riego mediante un sistema de agua regenerada procedente de la depuradora municipal de Colera, una iniciativa puesta en marcha en 1997.
Celler del Pescador, eficiencia energética en sus nuevas instalaciones
Celler del Pescador, bodega especializada en vino de aguja, ha volcado su apuesta por la sostenibilidad en sus nuevas instalaciones, inauguradas en 2025. Estas incorporan placas solares de hasta 300 kW, que permiten cubrir más del 90 % del consumo energético mediante autoconsumo, así como una depuradora propia para el tratamiento de las aguas residuales de la planta y maquinaria de bajo consumo energético.
La automatización de los procesos de elaboración contribuye, además, a reducir las mermas y a optimizar el uso de los recursos, mientras que los sistemas de reciclaje y su integración logística con el centro de distribución del grupo refuerzan un modelo de producción orientado a la eficiencia.
Con la incorporación de estas dos bodegas al listado de certificadas, Perelada&Chivite consolida una trayectoria en sostenibilidad que se extiende ya a tres de sus proyectos vitivinícolas, en un contexto en el que cada vez más denominaciones y grupos bodegueros españoles someten sus procesos a certificaciones externas que evalúan su impacto ambiental y social.
