Matarromera marca el rumbo de la sostenibilidad con una estrategia integral de energías renovables

El grupo bodeguero de Carlos Moro demuestra que es sector vitivinícola y el compromiso medioambiental pueden ir de la mano, convirtiendo a Bodega Emina en la primera bodega autosuficiente del mundo

Cuando Carlos Moro fundó Bodega Matarromera en 1988 en pleno corazón de la Ribera del Duero, seguramente no imaginaba que estaría sentando las bases de lo que hoy es uno de los proyectos más ambiciosos de sostenibilidad del panorama vitivinícola internacional.

Carlos Moro, ingeniero agrónomo y viticultor por tradición familiar, fundó en 1988 Bodega Matarromera, continuando con el legado de sus antepasados que cultivaban las viñas con esmero, dedicación y pasión. Lo que comenzó como una bodega en Valbuena de Duero se ha convertido en un grupo bodeguero con presencia en siete Denominaciones de Origen: Ribera del Duero, Rueda, Toro, Cigales, Rioja, Rías Baixas y Ribeiro, y es el mayor propietario de viñedo de Castilla y León.

Marcando tendencia desde 2005

La apuesta por la sostenibilidad de Bodegas Familiares Matarromera no es una moda reciente ni una respuesta a las presiones del mercado. Desde sus inicios, la empresa ha tenido una visión clara: mejorar la autonomía energética tanto a nivel nacional como dentro de sus propias instalaciones. La constante fluctuación en los precios del petróleo y los problemas relacionados con el gas impulsaron a la empresa a adoptar una estrategia integral para garantizar un suministro energético eficiente y sostenible.

El punto de inflexión llegó con Bodega Emina, ubicada en la DO Rueda. Emina Rueda, especializada en vinos blancos y espumosos, se encuentra ubicada en Medina del Campo con vistas al Castillo de la Mota, caracterizándose por sus modernas instalaciones y avanzada tecnología. Pero lo verdaderamente revolucionario es que esta bodega ha logrado crear el primer proyecto integrado de desarrollo sostenible en una bodega a nivel mundial, convirtiéndose en autosuficiente desde 2005 y produciendo más energía de la que consume.

Este hito se ha conseguido mediante la instalación de calderas de biomasa y numerosos paneles fotovoltaicos, un concepto que posteriormente se ha ido extendiendo al resto de las 11 bodegas del grupo, así como a otros centros y almacenes.

Una estrategia integral que va más allá del viñedo

La filosofía de sostenibilidad de Matarromera no se limita a la producción de energía limpia. La empresa ha implementado sistemas de aislamiento eficientes, tecnologías fototérmicas y fotovoltaicas, y ha incorporado innovaciones como calderas de biomasa y de huesillo de aceitunas a través de Oliduero, su proyecto de aceite de oliva.

Pero donde realmente se aprecia la ambición del proyecto es en su apuesta por la movilidad sostenible. Bodegas Matarromera ha establecido un objetivo claro y valiente: lograr una movilidad 100% sostenible en un plazo de tres años. Actualmente, la empresa está sustituyendo progresivamente su flota de vehículos por furgonetas y automóviles totalmente eléctricos. El propio Carlos Moro lidera con el ejemplo, utilizando un vehículo 100% eléctrico desde 2024.

La transición no ha sido repentina. La compañía introdujo los vehículos híbridos ya en 2010 e incentiva la transición a vehículos 100% eléctricos a todo el personal de sus bodegas e instalaciones agrícolas. Una apuesta que demuestra coherencia y visión a largo plazo.

Emina Cargador eléctrico.

Beneficios que trascienden la empresa

Matarromera ha conseguido que su compromiso con la sostenibilidad se convierta en un beneficio tangible para empleados, clientes y visitantes. El Consejo de Administración ha aprobado que todos los empleados tengan acceso gratuito a la energía generada por las instalaciones fotovoltaicas, pudiendo cargar sus vehículos sin coste alguno en cualquiera de las bodegas del grupo: Matarromera, Emina, Cyan, Valdelosfrailes, Viña Caeira y Sanclodio, entre otras.

Este servicio de recarga gratuita también se extiende a proveedores, distribuidores, clientes habituales y enoturistas que visiten las instalaciones de Emina y Matarromera en Ribera del Duero, Emina en Rueda y Bodega CM Matarromera en Rioja. Es una forma inteligente de hacer que la sostenibilidad sea atractiva y práctica, no solo un concepto teórico.

Más que una bodega, un ecosistema sostenible

Para reforzar su compromiso con la movilidad sostenible, la empresa está ampliando sus infraestructuras de carga rápida, asegurando que todos los puntos estratégicos cuenten con estaciones adecuadas. Esta iniciativa permite que los clientes disfruten de su experiencia en las bodegas, restaurantes y tiendas sin preocupaciones, mientras sus vehículos eléctricos se recargan de manera eficiente y ecológica.

Bodegas Familiares Matarromera es uno de los grupos bodegueros mas conocidos del panorama vitivinícola nacional a través de sus once bodegas. Pero su verdadero valor añadido está en demostrar que es posible ser un líder del sector sin renunciar a la responsabilidad medioambiental. El modelo de Matarromera es especialmente relevante en un momento en el que el sector vitivinícola español busca alternativas para hacer frente a los desafíos del cambio climático y las exigencias de un consumidor cada vez más concienciado.

Bodegas Familiares Matarromera no solo apuesta por la sostenibilidad energética dentro de su proceso de producción, sino que busca fomentar una cultura empresarial comprometida con el medio ambiente, beneficiando a empleados, clientes y proveedores a través de un enfoque integral de energía limpia y movilidad sostenible. Un ejemplo de que el sector vinivinícola y el respeto por el planeta no solo son compatibles, sino que se potencian mutuamente.

↓↓ Gracias por compartir este contenido ↓↓