Isabel Coixet, Iñaki Gabilondo, María Lo, Ricardo Gómez y Leo Espluga se sientan a la mesa de LAN. ¿Quieres saber qué cuentan?

Bodegas LAN ha reunido a cinco personalidades de generaciones y disciplinas muy distintas en torno a una mesa, en torno a sus vinos de Rioja y en torno a una pregunta tan sencilla como devastadora: ¿qué es lo que de verdad importa? El resultado es Lo que sé de la vida, una producción audiovisual que convierte el brindis en punto de partida de una conversación honesta, cálida y, por momentos, sorprendentemente reveladora.

Hay algo que ocurre cuando se abre una buena botella entre personas que se respetan y no se conocen demasiado: las defensas bajan, las palabras se vuelven más exactas y los silencios empiezan a decir cosas. Esa química tan difícil de fabricar es precisamente la que Bodegas LAN ha conseguido capturar en Lo que sé de la vida, su nueva producción audiovisual, presentada el 8 de abril de 2026 desde Fuenmayor, en el corazón de la Rioja Alta.

La directora de cine Isabel Coixet, el periodista Iñaki Gabilondo, la cocinera María Lo, el actor y director Ricardo Gómez y el filósofo y divulgador Leo Espluga son los cinco protagonistas de un encuentro que LAN ha ideado como ejercicio de autenticidad: un juego de preguntas que arranca con algo aparentemente simple —¿cuáles son las cosas que de verdad consideráis importantes?— y que va tirando del hilo hasta que cada invitado acaba contando algo que probablemente no tenía previsto contar.

Cinco vidas, una misma mesa

Lo que emerge de esa tarde compartida es un retrato coral en el que cada voz aporta una textura distinta. Iñaki Gabilondo, con sus más de seis décadas en el periodismo y 83 años de experiencia acumulada, habla de la tiranía y la maravilla del tiempo: «El día tiene 24 horas, igual que en tiempo de Carlomagno. Lo que quieres hacer lo tienes que elegir. Y elegir quiere decir descartar». Una obviedad que, dicha por él, suena a descubrimiento.

Isabel Coixet, dos premios Goya y dieciséis películas a sus espaldas, reivindica el valor de no saber: «No saber también está bien, ir un poco a tientas e ir buscando». Y añade algo que define su trayectoria mejor que cualquier currículo: «A mí lo que me gusta es buscar, el proceso. Luego ya los resultados, pues son los que son». En su caso, la inseguridad no ha sido un obstáculo sino un motor.

María Lo, ganadora de MasterChef y cocinera de vuelo propio, lleva la conversación hacia el territorio de la identidad. Habla de los años que pasó intentando encajar, de los momentos en que moduló hasta su propia forma de hablar para pertenecer a algún sitio, y de lo que supuso para ella volver a ser, simplemente, quien es: «Cuando realmente no estoy ocultando y no vivo en ese personaje, me muestro auténtica. Para mí eso es fundamental».

Ricardo Gómez, que empezó a trabajar como actor con seis años y se dispone ahora a estrenar su primera película como director, aporta la perspectiva de quien lleva toda la vida dentro del oficio y ha tenido que aprender, con los años, a relativizar: «Nada importa tanto. Hace diez años pensaba que todo lo que hacía era la hostia de importante. Y ahora he cogido un poco de perspectiva de lo pequeño que soy frente a todo lo demás». No es resignación. Es lucidez.

El más joven del grupo, Leo Espluga, filósofo de formación y divulgador cultural de vocación, cierra el círculo con una reivindicación del arrepentimiento como acto de honestidad intelectual: «Hay ciertas cosas que está bien poderse arrepentir de ellas. Mira, de esto no he sacado nada. Bueno, y ya está, y ahí se termina todo». En un mundo que premia la coherencia narrativa por encima de la verdad, admitir que algo no valió la pena resulta casi un gesto revolucionario.

El vino como excusa y como argumento

LAN no es la primera bodega en asociar sus vinos a valores culturales o emocionales, pero sí hay algo en la propuesta de Lo que sé de la vida que la distingue de la comunicación habitual del sector: la apuesta por la conversación real frente al monólogo de marca. Los vinos no son aquí un atrezo ni un pretexto, sino parte del ritual que hace posible que cinco personas que no se conocen se digan la verdad.

La producción estará disponible desde abril en la web de Bodegas LAN y en YouTube, con piezas adicionales en Instagram y Facebook que recogerán momentos individuales de cada invitado. La bodega riojana, integrada en el grupo Sogrape junto a Santiago Ruiz, Aura y Viña Mayor y presente en más de sesenta mercados internacionales, lanza además una invitación abierta al espectador: que abra una botella, que elija a sus interlocutores y que se pregunte, también, qué es lo más importante que ha hecho por sí mismo. El brindis, propone LAN, puede ser el mejor comienzo para esa conversación.

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