Cepas de más de 80 años, permacultura y viticultura regenerativa: Viña de Eufemia recupera el alma de Utiel-Requena

Cepas de Bobal de más de 80 años y una filosofía de permacultura y viticultura regenerativa: así es Viña de Eufemia, el proyecto que ha llegado a la D. O. Utiel-Requena para recuperar el patrimonio vitivinícola de Requena y devolverle el valor que merece a una de las variedades más singulares del Mediterráneo.

La casualidad llevó a un grupo de socios de seis nacionalidades distintas —España, Suiza, Alemania, Croacia, Italia y Francia— hasta Casas de Eufemia, una pequeña localidad del interior de Valencia situada a poco más de diez kilómetros de Requena. Lo que encontraron allí no fue un lienzo en blanco, sino un paisaje cargado de historia: viñas viejas, en ocasiones de más de ochenta años, con cepas de Bobal, Tardana, Merseguera, Macabeo y Xarello que llevaban décadas resistiendo el clima continental extremo de la comarca. La decisión fue inmediata: no empezar de cero, sino continuar.

Así nació Viña de Eufemia, un proyecto vitivinícola que hace de la recuperación del patrimonio su razón de ser. El punto de partida fueron cinco hectáreas de viñedo viejo, pero la apuesta creció con rapidez hasta las veinte hectáreas actuales, una cifra que se ampliará en breve hasta las cincuenta. La bodega trabaja además con viticultores locales a quienes compra uva y con quienes comparte su filosofía, en una red de colaboración que extiende su modelo más allá de las parcelas propias.

La variedad protagonista es la Bobal, la uva histórica y más representativa de la D. O. Utiel-Requena, durante largo tiempo subestimada y empleada para dar cuerpo y color a vinos de otras regiones. “Estas cepas de más de 80 años no son solo viñas, son memoria de esta tierra”, afirman desde la bodega. Viña de Eufemia ha asumido el compromiso de cuidarlas y regenerarlas, convencida de que su potencial cualitativo está todavía lejos de haber sido explorado en su totalidad.

Suelos vivos, ecosistemas diseñados

La filosofía que sustenta el proyecto va más allá de la viticultura ecológica convencional. Los fundadores de Viña de Eufemia abrazan la permacultura, un sistema de diseño agrícola que imita el funcionamiento de los ecosistemas naturales para desarrollar una agricultura verdaderamente regenerativa.

Cepas de más de 80 años, permacultura y viticultura regenerativa: Viña de Eufemia recupera el alma de Utiel-Requena

Entre las cepas crecen olivos y frutales que proporcionan sombra y protegen del viento; hierbas, flores silvestres y leguminosas cubren el suelo y mejoran su estructura; rebaños locales de ovejas y cabras contribuyen a la fertilización natural. “Queremos crear ecosistemas donde la viña conviva con otras especies, donde el suelo respire, para que el vino lleve dentro el carácter de este territorio”, explican desde la bodega.

Esa misma coherencia se traslada a la bodega. La vendimia es manual, la fermentación se realiza con levaduras autóctonas y la vinificación recurre al acero inoxidable, a huevos de cerámica, a fudres y a barricas según las necesidades de cada variedad y cada añada. El uso de sulfitos se reduce al mínimo imprescindible. El objetivo declarado es que cada vino exprese el carácter del viñedo con la menor interferencia posible.

Una gama de vinos que mira al Mediterráneo

La primera añada de vinos tranquilos comercializada ha sido la de 2025. La gama actual bajo la D. O. Utiel-Requena comprende tres referencias: Balsa, un blanco elaborado con Xarello, Tardana y Macabeo; Carrascal, un rosado de Bobal; y Noria, un tinto de base Bobal. La bodega completa su oferta con ocho cavas, la mayoría ya con certificación ecológica y varios de ellos con la calificación de guarda superior.

La producción actual se sitúa en torno a las 20.000 botellas, pero la proyección a medio plazo apunta a las 100.000, con un techo máximo autoimpuesto de 300.000 botellas entre vinos tranquilos y cavas. El equipo, que arrancó con dos personas, crecerá en los próximos meses hasta seis trabajadores fijos; un proyecto joven, con raíces de ochenta años y una mirada puesta en el largo plazo.

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