Según la propia bodega, solo seis productores españoles han alcanzado hasta la fecha la categoría Gold dentro de International Wineries for Climate Action (IWCA), la alianza internacional que agrupa a productores comprometidos con la descarbonización del sector y con el objetivo de lograr cero emisiones netas en 2050. Bodega Emina, perteneciente al grupo Bodegas Familiares Matarromera, acaba de incorporarse a ese grupo con el reconocimiento de sus avances en las dos denominaciones en las que opera: Ribera del Duero y Rueda.
El salto desde la categoría Silver exige cumplir tres condiciones simultáneamente: generar en las propias instalaciones más del 20 % de la energía necesaria para la actividad, acreditar una reducción continua de las emisiones por litro de vino respecto a un año de referencia y mantener el compromiso con las cero emisiones netas en 2050.
Sin emisiones por consumo energético desde 2020
Toda la electricidad consumida por las dos instalaciones de Emina procede, desde 2020, de placas fotovoltaicas de autoconsumo o de electricidad certificada como 100 % renovable, con lo que las emisiones derivadas del consumo energético son cero desde ese año.
En cuanto a las emisiones directas generadas por la propia actividad, la bodega ha eliminado por completo las asociadas a la fertilización mediante la gestión de viñedos en producción integrada y ecológica y la implantación de sistemas de fertirrigación que permiten ajustar nutrientes y agua a las necesidades de cada parcela. Las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles han retrocedido un 26 %, gracias en parte a la sustitución progresiva de vehículos comerciales por alternativas eléctricas y a la incorporación de herramientas digitales para monitorizar y optimizar el uso de la maquinaria agrícola.
Para reducir las emisiones indirectas generadas a lo largo de la cadena de suministro, Emina ha aplicado criterios de ecodiseño en el proceso de embotellado: botellas de menor gramaje, etiquetas con papel reciclado, tapones sintéticos compostables de huella de carbono negativa y una reducción del cartón empleado en el interior de las cajas. La bodega ha instalado además puntos de recarga para vehículos eléctricos en ambas instalaciones y en los almacenes agrícolas.
Un camino iniciado hace más de dos décadas
Paloma Moro, presidenta de Bodega Emina, encuadra el reconocimiento en una trayectoria de largo recorrido: “Alcanzar el nivel Gold de IWCA supone un importante reconocimiento al trabajo desarrollado durante los últimos años, pero, sobre todo, representa un compromiso para seguir reduciendo nuestras emisiones. El reto ahora es continuar progresando en los tres alcances y colaborar con otras bodegas para acelerar la descarbonización de todo el sector”.
Bodega Emina Ribera del Duero nació como el primer proyecto integral de desarrollo sostenible aplicado al sector vitivinícola en España, con un modelo constructivo y productivo basado desde el principio en la eficiencia energética y las energías renovables. A lo largo de los años, la bodega fue también pionera en el cálculo de la huella de carbono de sus vinos conforme a las normas ISO 14001 e ISO 14064. Actualmente, ambas bodegas cuentan con la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection Plus, que exige una reducción de la huella de carbono superior al 15 %, una utilización de energía renovable por encima de ese mismo umbral y un plan de reducción de emisiones del 35 % con horizonte 2030.
El objetivo declarado de la bodega es alcanzar las cero emisiones netas antes de 2050, actuando sobre la generación propia de energía, la electrificación de su flota, la eficiencia de los procesos agrícolas y productivos y la reducción de las emisiones asociadas a envases, materiales auxiliares, transporte y distribución en colaboración con sus proveedores.
