La Diputación de Huelva ha presentado un proyecto escultórico de Martín Lagares que homenajea la tradición vitivinícola del Condado de Huelva con ocho monumentos de cuatro metros que se distribuirán entre los municipios de la comarca onubense como legado permanente.
La Diputación de Huelva ha presentado recientemente un proyecto escultórico dedicado a la cultura del vino en El Condado de Huelva, en reconocimiento a una tradición que forma parte del paisaje y la identidad de esta comarca onubense. Las piezas, un total de ocho obras realizadas por el escultor Martín Lagares —natural de La Palma del Condado y licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Cuenca en 2000—, se ubicarán en distintos municipios de la zona como legado permanente y nexo cultural entre los pueblos que comparten una misma raíz vitivinícola.
En la presentación del proyecto, en el Muelle de las Carabelas, David Toscano, presidente de la Diputación, subrayó que esta iniciativa nace “como homenaje a una cultura vitivinícola que forma parte de nuestra historia y de nuestra identidad”. Toscano enfatizó que se trata de un proyecto que une a toda una comarca a través del arte y que dejará una huella permanente en sus municipios. “Los vinos del Condado no son solo un producto de excelencia —manifestó—, sino que también son historia y cultura, una realidad que define a una tierra que ha sabido mantener viva una forma de entender el trabajo, el territorio y la tradición”.
Así son las esculturas de Martín Lagares sobre el mundo del vino
Cada escultura consta de dos elementos diferenciados. El primero, común a todas las obras, es una botella de vino fragmentada verticalmente de cuatro metros de altura, que funciona como símbolo de la identidad vitivinícola del Condado. El segundo elemento aporta la diferencia en cada municipio, representando a una persona a escala real en labores propias de la tradición vitivinícola, tareas de campo o trabajos vinculados a la bodega.

Las piezas se colocarán en rotondas o espacios públicos de Almonte, Bollullos Par del Condado, Chucena, La Palma del Condado, Manzanilla, Rociana del Condado, Villalba del Alcor y Villarrasa. Rocío Moreno, vicepresidenta de la Diputación y alcaldesa de La Palma del Condado, ha destacado la sensibilidad que Lagares ha depositado en cada una de las piezas, subrayando la capacidad de la obra para representar, desde la belleza y el lenguaje artístico, una cultura que une a toda la comarca. “Estas esculturas aportarán una imagen de territorio unido, pondrán en valor la cultura del vino y sumarán belleza a los pueblos en los que van a ser ubicadas”, ha señalado.
Por su parte, el escultor ha explicado que esta colección ha supuesto “un avance formal” en su forma de expresión, con “una autenticidad más directa en la forma de modelar y de captar los rasgos”. Lagares ha señalado además que la inspiración de estas obras nace de sus propias raíces, de lo vivido desde pequeño en el seno de una familia vinculada a los viñedos, y de una tradición que forma parte de la memoria colectiva de la comarca.
Especialista en monumentos con más de medio centenar de obras repartidas por todo el territorio nacional, Lagares cuenta entre sus trabajos previos con monumentos dedicados a las danzas de los pueblos del Andévalo onubense, a los marineros de Punta Umbría, a la Romería en Villanueva de los Castillejos y a distintas figuras religiosas. También ha realizado numerosos trabajos de temática salesiana presentes en ciudades españolas y en varios países de África e Iberoamérica.

