La Denominación de Origen Valdeorras se convierte en pionera al colaborar con una iniciativa europea que combina innovación forestal y viticultura sostenible. Un movimiento más en su trayectoria de apuestas por proyectos que ensalzan el valor de lo pequeño.
El Consejo Regulador de Valdeorras acaba de rubricar un acuerdo sin precedentes con Fire Wine, un sello europeo ideado por el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña. Se trata del primer convenio de estas características que firma cualquier denominación de origen en el continente, lo que posiciona a la región como referente en un enfoque que va más allá de la botella.
Un escudo contra el fuego y el cambio climático
Fire Wine nace como respuesta a una preocupación creciente en los territorios vitivinícolas europeos: la vulnerabilidad de los viñedos frente a los incendios forestales y sus consecuencias. Desarrollado en el marco del proyecto europeo Fire-RES, esta iniciativa proporciona a las fincas herramientas prácticas y modelos de gestión que transforman el paisaje en una barrera resiliente capaz de prevenir, mitigar y recuperarse ante situaciones de emergencia.
Soazig Darnay, investigadora del centro catalán especializada en gestión del paisaje desde 2005, explica que estos modelos van más allá de la simple protección forestal. «Los enfoques que funcionan mejor no solo frenan los riesgos de fuego, sino que también resultan ser las opciones más efectivas para contrarrestar los impactos del cambio climático», señala. La red Fire Wine trabaja compartiendo experiencias que demuestran cómo respetar la biodiversidad y fortalecer el entorno puede ser, paradójicamente, la estrategia más inteligente desde el punto de vista empresarial.
Un paso más en el camino de Valdeorras
Para el Consejo Regulador gallego, este acuerdo continúa la línea de trabajo que ha desarrollado en los últimos años. Hace menos de un año, la denominación se convirtió en la primera D.O. española en ser partner oficial de la WSET. La colaboración con Fire Wine responde a una estrategia clara de invertir en iniciativas que apoyen la sostenibilidad y la pequeña producción. En definitiva, se trata de una apuesta por cuidar el entorno donde crecen sus vinos.
