Terramoll lleva el enoturismo ecológico al corazón de La Mola, en Formentera

En lo alto de La Mola, donde la meseta de Formentera se abre al Mediterráneo, la bodega Terramoll ha articulado una propuesta de enoturismo que combina visita a viñedos, recorrido por las instalaciones y cata de vinos propios. Una experiencia pensada para acercar al visitante a una forma de entender la viticultura muy vinculada al territorio insular.

Los viñedos de Terramoll se cultivan en régimen ecológico en un entorno marcado por la brisa marina, los suelos pobres y la sequía, condiciones que modelan el carácter de las cepas. La bodega apuesta por una elaboración poco intervencionista, con vendimias manuales y producciones limitadas, orientada a preservar la identidad del lugar en cada botella.

Las visitas, disponibles de lunes a sábado en dos turnos —a las 10:00 y a las 18:00—, arrancan con un paseo por los viñedos de La Mola, continúan con el recorrido por la bodega y culminan en una cata de tres vinos acompañada de un aperitivo elaborado con producto local. El precio es de 40 euros para adultos y 15 euros para niños. La bodega también ofrece la posibilidad de diseñar visitas personalizadas para quienes busquen una experiencia más específica.

Tres vinos, tres registros

La cata incluye tres referencias que recogen distintas expresiones del viñedo formenterense. Los blancos se presentan bajo la etiqueta Savina, los tintos a través de Es Virot y el rosado bajo el nombre Rosa de mar. Tres propuestas que, según la propia bodega, buscan reflejar la identidad mediterránea de la isla desde ángulos distintos.

Al margen de las visitas, Terramoll dispone de un wine bar abierto de lunes a sábado entre las 20:00 y las 22:00, un espacio pensado para prolongar la experiencia enológica en el entorno de la bodega.

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