El Consejo Regulador de la DOCa Rioja inicia una nueva etapa con cambios significativos en su cúpula directiva, apostando por la promoción interna y la continuidad técnica
La DOCa Rioja ha dado un giro histórico en su estructura directiva con el nombramiento de Pablo Franco Sarría como nuevo Secretario-Director General, relevando a José Luis Lapuente tras 27 años de gestión. Este cambio, que entra en vigor el 1 de septiembre, marca el inicio de una nueva etapa para unas de las denominaciones más conocidas de España, que coincide con el nombramiento de Alejandra Rubio Gil como directora del Órgano de Control.
Un relevo generacional que respeta la experiencia
José Luis Lapuente, quien ha dirigido el Consejo Regulador durante casi tres décadas, ha decidido adelantar su retiro por motivos personales, aunque mantendrá una vinculación estratégica como asesor de la Presidencia durante los próximos tres años. «Me toca abordar un cruce de caminos: adelantar un poco mi retiro o afrontar una nueva etapa y retos, y creo que es el momento de parar», declaró el director saliente, quien añadió que «me toca ahora devolver el tiempo perdido a mi familia y a mí mismo».
La presidenta del Consejo Regulador, Raquel Pérez Cuevas, no escatimó en elogios hacia Lapuente: «José Luis ha guiado el Consejo Regulador con la firmeza imprescindible para un organismo de la relevancia de la DOCa Rioja. Su implicación ha trascendido las obligaciones del cargo, volcando esfuerzo y pasión en cada proyecto».
Pablo Franco: la apuesta por el talento interno
El relevo llega de la mano de Pablo Franco Sarría, hasta ahora director del Órgano de Control desde 2017 y con ocho años de trayectoria en el Consejo Regulador. Su nombramiento representa una clara apuesta por la promoción interna y la continuidad en la gestión, algo que la presidenta considera clave para los retos venideros.
Franco, Ingeniero en Industrias Alimentarias especializado en el sector vitivinícola, cuenta con una formación que incluye un Máster en Viticultura, Enología y Marketing del vino, un MBA y un programa de Gestión de Negocios de la Universidad de Georgetown. Su currículum se extiende por más de 20 años en el sector, con experiencia en dirección general de bodegas y responsabilidades en diversos consejos reguladores.
«Pablo es un profesional incansable, innovador, con una clara visión de negocio y un estilo cercano que le ha llevado a conocer las necesidades de nuestra Denominación y sus inscritos», destacó Pérez Cuevas, quien confía en que es «el líder que la gestión diaria de nuestro Consejo Regulador necesita para hacer frente a los importantes retos y proyectos que se avecinan».
El nuevo director general no oculta su emoción: «Ser nombrado Director General de la DOCa Rioja es sin duda un enorme honor y, al mismo tiempo, una enorme responsibilidad». Franco ha manifestado su compromiso de «exigirme el máximo a mí mismo, para construir grandes cosas de la mano del sector, y sobre todo, para hacer que los sueños de esta región se hagan realidad».
Alejandra Rubio Gil refuerza el control técnico
Paralelamente, el Consejo Regulador ha designado a Alejandra Rubio Gil como nueva directora del Órgano de Control, puesto que deja libre Franco en su ascenso. Rubio, Ingeniera Técnica Agrícola con un Grado Superior en Vitivinicultura y formación especializada en análisis sensorial y enología, cuenta además con un Máster en Tecnología, Gestión e Innovación Vitivinícola.
Su vinculación con el área técnica del Consejo se extiende por más de 20 años, y desde 2020 ejercía como veedora titular del Servicio de Control. Este nombramiento supone otro ejemplo de promoción interna que garantiza la continuidad de los proyectos técnicos de alta complejidad impulsados en los últimos años.
Una denominación que mira al futuro
Estos cambios se enmarcan dentro del proceso de renovación institucional que vive el Consejo Regulador bajo la nueva presidencia de Raquel Pérez Cuevas, quien propone «una gestión más cercana al inscrito y que le aporte un mayor valor», así como redefinir el rumbo del sector para los próximos años.
La DOCa Rioja, que celebra un siglo de historia desde su creación en 1925 y fue la primera denominación española en recibir la certificación de Calificada en 1991, mantiene una posición destacada en el mercado nacional e internacional. Con más de 66.000 hectáreas distribuidas en las tres subzonas (Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental), la denominación agrupa a 600 bodegas y más de 13.000 viticultores en 144 municipios. Su influencia es incuestionable: representa más del 40% del valor de los vinos con Denominación de Origen en España y está presente en 136 países.
Un momento estratégico para la denominación
La coincidencia de estos nombramientos con el inicio de la vendimia no es casual. El Consejo Regulador busca centrar sus esfuerzos en garantizar un relevo exitoso mientras gestiona uno de los momentos más críticos del año para el sector. Por este motivo, la institución ha anunciado que no realizará declaraciones adicionales a la prensa más allá de las expresadas en los comunicados oficiales.
