La Comisión Europea ha aprobado este jueves 2 de octubre la inclusión de los vinos Tharsys como Denominación de Origen Protegida (DOP) bajo la categoría Vino de Pago. Este reconocimiento sitúa a la bodega valenciana dentro de las categorías de calidad de la normativa española, junto con las denominaciones de origen (DO) y las denominaciones de origen calificada (DOCa).
Se trata de un sello reservado a un grupo reducido de bodegas que pueden acreditar que sus vinos poseen características únicas vinculadas directamente a su terruño. Tharsys, ubicada en Requena, ha cumplido con todos los requisitos exigidos por Bruselas para acceder a esta distinción.
Una finca con tradición vitivinícola
La bodega Tharsys se encuentra en Requena, a unos 70 kilómetros de Valencia, en una zona con una larga trayectoria vinícola. Los viñedos de la zona datan del siglo XVI y la finca cuenta con una bodega subterránea construida en el siglo XIX. Actualmente dispone de 14 hectáreas de viñedos ecológicos situados a 800 metros de altitud, donde se elaboran vinos tintos, blancos y rosados.
La Comisión Europea destacó en su comunicado que cada vino presenta aromas diferentes según su edad y color, que van «desde intensas notas de flores azules en los tintos jóvenes hasta las especias tostadas y los aromas ahumados de los rosados criados en barrica». Esta variedad refleja las particularidades del microclima y las características del terreno.
Los requisitos para ser Vino de Pago
La categoría Vino de Pago garantiza que toda la producción procede de una única finca con características propias que la diferencian de su entorno. A diferencia de otras denominaciones de origen, no existe un consejo regulador externo, sino que es la propia bodega la que debe mantener los estándares de calidad establecidos.
La Ley 6/2015 establece una serie de requisitos para acceder a esta categoría. Entre ellos, que el pago debe ser conocido con un nombre vinculado tradicionalmente al cultivo de viñedos, que toda la uva debe proceder exclusivamente de los viñedos del pago, y que el vino debe elaborarse y criarse de forma separada. Además, se exige un sistema de calidad integral desde la producción hasta la comercialización.
Tharsys ha superado todos estos controles, demostrando que sus vinos reflejan las características del entorno donde se producen. El microclima particular y la composición del terreno son elementos clave que aportan a estos vinos una personalidad diferenciada.
Efectos del reconocimiento
En el ámbito internacional, la inclusión en la base de datos eAmbrosia de la Comisión Europea —que reúne más de 3.680 nombres protegidos— facilita la comercialización de estos vinos con garantías de origen y calidad. Los Vinos de Pago cuentan con el respaldo europeo, lo que resulta especialmente valorado en segmentos de mercado donde se busca trazabilidad y autenticidad.
Con esta decisión, Tharsys se incorpora al grupo de bodegas españolas que cuentan con el sello Vino de Pago, una distinción que representa la singularidad dentro de la producción vinícola nacional. El patrimonio vitivinícola valenciano suma así un nuevo representante en esta categoría, reforzando la posición de Requena dentro del sector.
