El diseño es capaz de contar historias, de emocionar y de dar visibilidad a causas que merecen la pena. Y pocas veces esto ha quedado tan claro como con el proyecto Aspronautas. La etiqueta creada por el estudio del berciano Pablo Guerrero para este vino inclusivo de la DO Bierzo acaba de conquistar el máximo galardón en los prestigiosos Pentawards 2025, los considerados «Óscars del Diseño» a nivel internacional.
El pasado 4 de octubre, en una gala celebrada en Ámsterdam que coincidió con el 750º aniversario de la capital holandesa, el diseño de Aspronautas recibió el Oro en la categoría «Diseño con Propósito». Un reconocimiento del jurado internacional que sitúa este trabajo al mismo nivel que los realizados para marcas globales como Google, Heineken o Samsung, que también fueron premiados en esta edición.
Los Pentawards reconocen la creatividad con causa
Los Pentawards son un certamen que supera cada año las 2.000 candidaturas procedentes de más de 60 países, evaluando los mejores trabajos del ámbito de la creatividad para marcas y proyectos de etiquetado o packaging. Para Pablo Guerrero, que acumula ya más de 6 premios internacionales y múltiples nominaciones a lo largo de su trayectoria profesional —con dos oros en la edición de 2024—, este galardón tiene un significado muy especial.
«Ser premiado entre tantos finalistas, en un proyecto de nuestra tierra para el que además hemos puesto tantas buenas ideas, esfuerzo y trabajo desinteresado, es un verdadero orgullo y un reconocimiento para todos los que nos sumamos a causas así», comenta el diseñador berciano, cuyo estudio, afincado en León, lleva más de 12 años especializado en el mundo del diseño para vino y productos gastronómicos de calidad. Su trabajo para marcas y denominaciones de origen de toda España —Ribera del Duero, Bierzo, Rioja, Rías Baixas— ha sido reconocido repetidamente en las competiciones internacionales más prestigiosas.
Un diseño que convierte las botellas en cohetes
La etiqueta de Aspronautas es mucho más que un envoltorio atractivo. Es un diseño que cuenta la historia de Teresa, Baldomero, Guillermo y Miguel Ángel, cuatro personas con discapacidad intelectual que han aceptado el reto formidable de cuidar una viña vieja de más de 80 años en La Grisuela, Cubillos del Sil, y elaborar su propio vino.
El packaging convierte las botellas en cohetes en los que viajan las ilusiones de estos «aspronautas», exploradores del mundo vitivinícola. Una nave espacial en la que despega su esfuerzo para alcanzar objetivos de inclusión social y laboral. El diseño utiliza todos los elementos de la botella —lacre, cuello, etiqueta y alerones en cartón— para transmitir esta iniciativa de una forma imaginativa, personal e ilusionante.

Cuatro etiquetas para cuatro viajeros
Según cuenta Vanessa Silván, directora de comunicación de Asprona Bierzo, la idea inicial era elaborar una única etiqueta, pero fue el propio Pablo Guerrero quien propuso dar protagonismo a cada uno de los dibujos realizados por los cuatro aspronautas, creando así cuatro etiquetas diferentes.
En junio de 2024, cuando el vino ya estaba listo para embotellarse, Teresa, Baldomero, Guillermo y Miguel Ángel se enfrentaron a un nuevo desafío: explicar en un golpe de vista qué íbamos a encontrar en el interior de la botella. Cada uno explicó, a través de un dibujo, su trabajo, su viaje desde que pusieron por primera vez los pies en La Grisuela hasta que embotellaron este vino elaborado con las uvas de las parcelas que ellos mismos cuidaron durante todo un año.
Con cada uno de esos cuatro dibujos, Pablo Guerrero se encargó de confeccionar unas etiquetas de categoría, mientras Coruñesa de Etiquetas (Coreti) se ocupó de imprimirlas altruistamente. La tipografía fue cedida por TightType y Lacre.com colaboró con el sellado de los corchos. Cada una de las 500 botellas fue rematada por los propios aspronautas con ayuda de otros miembros de la asociación, pegando cuidadosamente las etiquetas y añadiendo los alerones —las «alas»— a estos 500 cohetes borgoñones.
Reconocimiento internacional y popular
Además del Oro en la categoría «Diseño con Propósito» otorgado por el jurado internacional de los Pentawards, la etiqueta de Aspronautas fue finalista en el «People Choice’s Award», un galardón decidido por votación popular internacional en el que participó público de todo el mundo a través de redes sociales. Este doble reconocimiento —profesional y popular— demuestra que el diseño ha conseguido conectar tanto con expertos como con el gran público.
Para el estudio Pablo Guerrero, este no es un trofeo más. «Ser premiados por entre tantos finalistas, en una categoría en la que todos ponemos tantas buenas ideas, esfuerzo y trabajo desinteresado, es un verdadero orgullo y un reconocimiento para los que nos sumamos a causas como esta», explica el diseñador.
El vino que hay detrás de la etiqueta
Detrás del premio hay una historia que comenzó en febrero de 2023, cuando Teresa, Baldomero, Guillermo y Miguel Ángel iniciaron su trabajo en cuatro parcelas que suman 0,6 hectáreas plantadas hace más de 80 años con cepas de Mencía —mayormente— y algo de uva blanca: Palomino, Godello y Doña Blanca, en el paraje de La Grisuela, en Cubillos del Sil.
El proyecto nace dentro del programa «Apadrina una viña» de 13 Viñas, la bodega que es otro pilar fundamental de esta iniciativa. Julio Calvo y Jesús Alcaide, sus responsables, han guiado a los aspronautas en todo el proceso, desde la poda invernal hasta la vendimia, pasando por todas las decisiones que hay que tomar a lo largo del año para mantener sana la viña y elaborar el vino.
El vino Aspronautas 2023 ya había recibido previamente otros reconocimientos, como ‘El Maestro’ al mejor tinto joven, y ha sido alabado por críticos de prestigio internacional como Tim Atkins en sus redes sociales. La venta del vino contribuye a la financiación de Asprona Bierzo, la asociación de referencia en la atención y el apoyo a las personas con discapacidad intelectual y a sus familiares en El Bierzo.
Tanto Pablo Guerrero como los cuatro aspronautas estuvieron presentes en la gala de Ámsterdam para recoger el premio, un momento emocionante que corona un proyecto que aúna creatividad, innovación, impacto social y recuperación de viñedos tradicionales bercianos. Y el viaje continúa: el siguiente reto de los aspronautas es hacer crecer la familia con un vino blanco, elaborado con las variedades minoritarias del mismo viñedo.
Como nos recuerdan desde Asprona Bierzo, este es solo el final de la primera parada, porque tanto los aspronautas como la vieja viña de Cubillos del Sil tienen todavía un sinfín de historias que contar. Y ahora, además, lo hacen con una etiqueta premiada internacionalmente.




