Si hay algo que une a los españoles, más allá de ideologías y colores políticos, es el vino. Y así lo ha querido recordar la Interprofesional del Vino de España (OIVE) con un golpe de efecto que no ha dejado indiferente a nadie: una espectacular lona de dimensiones colosales (20×13 metros) desplegada frente al Congreso de los Diputados, bajo el sugerente lema “En esto sí hay unanimidad. Di Vino”.
La iniciativa, que hace guiños al consenso en tiempos donde escasea, no es un simple ejercicio de marketing. Es un grito de socorro, un SOS en toda regla de un sector que, como explica Fernando Ezquerro, presidente de la Interprofesional del Vino de España, “se ha trabajado en una acción global donde se une la promoción del consumo moderado de vino junto a la defensa del sector que queremos trasladar tanto a la sociedad como a nuestros legisladores. Estamos en un momento en el que estamos atendiendo a varios frentes tanto en el plano geopolítico con la amenaza de aranceles, en el marco legislativo nacional con los anteproyectos que podrían perjudicar nuestro sector y, la semana pasada, nuestros viñedos sufrieron los estragos del granizo en zonas importantes lo que hace peligrar nuestra sostenibilidad”.
España es líder mundial en superficie de viñedo con 930.000 hectáreas y da empleo a más de 400.000 personas
Pero vayamos al meollo del asunto. España no es solo un país de vino; somos EL país del vino. Con 930.000 hectáreas de viñedo (la mayor superficie del mundo), nuestro sector vitivinícola no es un simple complemento económico: representa cerca del 2 % del PIB y da de comer a más de 400.000 familias. Y aquí viene lo interesante: en aquellos pueblos pequeñitos, esos que luchan contra la despoblación, la presencia de viñedos marca la diferencia entre la supervivencia y el abandono. Los datos son contundentes: los municipios con viñedo mantienen un 53 % más de población que sus vecinos sin cepas.
La cosa no queda aquí. Esta acción frente al Congreso es solo el aperitivo de una campaña más ambiciosa que busca recordarnos que el vino es mucho más que una bebida. Es cultura mediterránea en estado puro, es sostenibilidad (¿alguien conoce un cultivo más arraigado a la tierra?) y es, sobre todo, el motor que mantiene viva buena parte de nuestra España rural.
Y es que resulta paradójico que, mientras más del 40 % de los municipios españoles cultivan vid en todas las comunidades autónomas (sí, TODAS), tengamos que estar recordando su importancia. El vino español no solo es un líder mundial en exportación y diversidad, es un pegamento que mantiene unidos pueblos y tradiciones, el custodio de paisajes únicos y el guardián de un conocimiento transmitido durante generaciones.
Los municipios con viñedo registran un 53 % más de población que aquellos que no lo tienen
La OIVE, esa organización sin ánimo de lucro que agrupa a toda la cadena de valor del sector, ha decidido que ya está bien de ser discretos. Con esta lona gigante han querido recordar a sus señorías (y a todos nosotros) que cuando hablamos de vino, hablamos de España en estado puro.
Como amantes del mundo del vino y de su cultura, no podemos sino aplaudir esta iniciativa. Porque defender el vino no es defender solo una bebida; es defender nuestra cultura, nuestra economía y, sobre todo, nuestra forma de vida. Y sí, en esto debería haber unanimidad.
No es difícil imaginar a los diputados entrando al Congreso y echando una mirada a esa inmensa lona. Quizás algunos recuerden que, más allá de sus diferencias, hay cosas que nos unen. Y el vino es una de ellas. Salud y que así sea.
