El vino que convenció a 500 expertos de 20 países: Martínez Corta Reserva 2020 logra 99 puntos

Martínez Corta Reserva 2020 ha obtenido el Premio Especial al mejor vino tinto y una Medalla de Oro en el Challenge International du Vin, celebrado en la Citadelle de Bourg, en Francia. Con 99 puntos sobre 100, el tinto riojano superó cerca de 3.000 referencias procedentes de todo el mundo en una de las catas a ciegas más exigentes del calendario internacional.

La 50.ª edición del Challenge International du Vin reunió a más de 500 especialistas procedentes de más de 20 países, quienes evaluaron en doble cata a ciegas un total de cerca de 3.000 muestras bajo estrictos criterios de calidad, anonimato e imparcialidad. De todas esas referencias, únicamente siete recibieron un Premio Especial, reservado a las etiquetas mejor puntuadas en sus respectivas categorías. Martínez Corta Reserva 2020 fue la elegida en la categoría de vinos tintos, con una puntuación de 99 sobre 100 que habla por sí sola.

El galardón no llegó solo: la bodega riojana formó parte de una delegación del grupo Bornos Vinos & Licores que acumuló en este certamen un total de ocho Medallas de Oro, lo que refrenda la solidez del proyecto en distintas denominaciones de origen españolas. Pero fue el Reserva 2020 el que concentró el reconocimiento más alto, el que distingue a un vino no solo como excelente, sino como el mejor de su categoría en una competición con vocación global y medio siglo de historia a sus espaldas.

Tempranillo de Rioja Alta: Tierra, tiempo y precisión

Martínez Corta Reserva 2020 se elabora principalmente a partir de uva Tempranillo procedente de viñedos seleccionados en el entorno de Uruñuela, localidad situada en el corazón de Rioja Alta, entre los ríos Ebro y Najerilla. Los suelos calcáreo-arcillosos de la zona, combinados con una viticultura orientada a la baja producción, dan como resultado una materia prima de gran concentración y carácter.

Siempre según la bodega, la crianza en barrica aporta al vino notas especiadas y tostadas que se integran con precisión en un perfil aromático dominado por la fruta madura. En boca se muestra estructurado y persistente, con una capacidad de guarda que lo convierte en un tinto que mejora con los años. Es, en definitiva, un vino que asegura reflejar fielmente la identidad de la D. O. Ca. Rioja y la filosofía de una bodega que lleva cuatro generaciones construyendo su propio lenguaje enológico.

Una bodega familiar con raíces en el siglo XIX

La historia de Martínez Corta se remonta al siglo XIX, cuando Catalina Martínez sentó las bases de lo que con el tiempo se convertiría en un referente de La Rioja Alta. Cuatro generaciones después, la familia mantiene intacto el vínculo con la tierra y con el oficio, bajo una filosofía que la propia bodega define con la imagen del “cortador”: precisión, dedicación y respeto por el origen.

Las cerca de 80 hectáreas de viñedo que rodean Uruñuela constituyen el núcleo productivo de un proyecto que, pese a su arraigo local, ha sabido proyectarse con eficacia en el mercado internacional. El Premio Especial del Challenge International du Vin llega así como el reconocimiento más reciente —y quizá el más rotundo hasta la fecha— a una trayectoria que combina tradición familiar con una apuesta clara por la calidad diferencial.

Para una bodega que mide el tiempo en generaciones, un 99 sobre 100 ante 500 expertos de todo el mundo no es un accidente: es la consecuencia lógica de décadas de trabajo bien hecho.

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