El año 2025 no fue precisamente sencillo para el vino español en el exterior. Aranceles en Estados Unidos, incertidumbre económica generalizada y un consumo mundial a la baja configuraron un panorama complicado para las denominaciones de origen. En ese contexto, la D.O. Ribera del Duero cerró el ejercicio con un descenso del 1,9% en volumen exportado, una cifra que, leída en frío, podría parecer negativa, pero que gana otra dimensión en cuanto se compara con lo que le ocurrió al resto.
Los datos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), sitúan la caída del conjunto de las exportaciones españolas de vino en el 3,4%. Pero el dato más llamativo afecta al segmento en el que directamente compite Ribera del Duero: los vinos envasados con denominación de origen retrocedieron un 9,9% en volumen, casi diez puntos por encima del descenso registrado por la denominación castellana. Un diferencial que el Consejo Regulador interpreta como una señal de fortaleza relativa en un año difícil.
Tres mercados lideran las ventas
Suiza sigue siendo el principal destino internacional, con más de 2 millones de litros exportados en 2025. México se afianza en segunda posición con más de 1,6 millones, y Estados Unidos completa el podio con 1,2 millones de litros, pese a ser precisamente uno de los mercados que más presión ejerció sobre el sector a lo largo del año a causa de las tensiones arancelarias.
Pero más allá del top tres, algunos mercados mostraron un comportamiento especialmente positivo. Alemania lidera los crecimientos con un +30,7%, seguido de Puerto Rico (+12,5%), Suecia (+10,8%), el propio México (+5,4%) y República Dominicana (+2,7%).
Potencial de crecimiento
De las 316 bodegas inscritas en la denominación, 245 realizaron actividad exportadora durante 2025, lo que habla de una apuesta colectiva por los mercados internacionales. Aun así, las exportaciones representan solo el 18% de la producción total, un porcentaje que apunta a que todavía hay mucho recorrido por delante. Los vinos de la D.O. están presentes en más de 100 países, y el Consejo Regulador mantiene campañas activas en 11 mercados estratégicos —Estados Unidos, Canadá, México, Puerto Rico, China, Suiza, Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica—, que en conjunto concentran el 72% de las exportaciones.
Miguel Sanz, director general del Consejo Regulador, resume así la situación: «En un contexto marcado por la inestabilidad global y las tensiones comerciales, la denominación ha logrado amortiguar el impacto gracias a su apuesta estratégica por la calidad, la diferenciación, el prestigio y el valor añadido de sus vinos».
