Cinco vinos elaborados en Tenerife, El Hierro y Lanzarote formaron parte del menú servido el pasado 20 de junio en el histórico Café de París de Montecarlo, en el marco de la Cena de Gala organizada con motivo del 150 aniversario de la misión diplomática de Mónaco en España. El acto, promovido por la Embajada de Mónaco en Madrid junto a la Dirección de Asuntos Culturales del Principado, convocó a autoridades monegascas, representantes diplomáticos y figuras relevantes de la vida social del Principado.
El restaurante tinerfeño San Sebastián 57 fue el encargado de diseñar el menú de la velada, tras ser seleccionado por la embajadora de Mónaco en España, Catherine Fautrier-Rousseau, para representar la gastronomía española en la cita. Al frente de los fogones estuvo el chef Alberto González Margallo, junto a su equipo y al copropietario del establecimiento, Francisco Doblas González de Aledo, quien se encargó de coordinar el proyecto. La elaboración se llevó a cabo de forma conjunta con la brigada del Café de París, capitaneada por el chef ejecutivo Víctor Marion.
Cinco referencias de tres denominaciones distintas acompañaron los platos
La selección de vinos incluyó dos referencias amparadas por la Denominación de Origen Islas Canarias – Canary Wine: Viñátigo Ensamblaje Blanco, de Bodegas Viñátigo, y Paisaje de las Islas Naturalmente Dulce, elaborado con la variedad Malvasía por Bodegas Tajinaste, ambas en Tenerife. A ellas se sumó Viña Frontera Louis Goudard, de la Denominación de Origen de Vinos de El Hierro, así como dos vinos de la Denominación de Origen Lanzarote: Bermejo Malvasía Fermentado en Barrica, de Bodegas Bermejo, y Yaiza Blanco Seco, de Bodegas de Yuco.
Fabien Giordano, sumiller del Café de París, fue el encargado de dirigir la cata previa, en la que participaron también el chef ejecutivo del restaurante y el sumiller de la Casa del Príncipe Alberto. Entre las cerca de una decena de vinos candidatos, se eligieron las cinco referencias finalmente servidas, distribuidas a lo largo de los distintos pases del menú buscando la complementariedad con cada plato.
Un menú construido en torno al producto canario
Además del vino, el menú incorporó otros productos representativos del Archipiélago, como papas antiguas de Canarias, papaya de Buenavista del Norte, quesos artesanos de distintas islas, mojos tradicionales y aceite de oliva elaborado en Tenerife.
La presencia de San Sebastián 57 en Mónaco tiene su origen en una cena previa que el restaurante ofreció en Santa Cruz de Tenerife a la propia embajadora y a la presidenta del Parlamento de Canarias, celebrada durante los actos inaugurales de la conmemoración en el Auditorio de Tenerife. Aquel encuentro despertó el interés de la representación diplomática monegasca, lo que derivó en la invitación al equipo tinerfeño para participar en la cena oficial de Montecarlo.
Como gesto de agradecimiento, Alberto González Margallo y Francisco Doblas González de Aledo obsequiaron al Príncipe Alberto de Mónaco con una caja de cada referencia servida durante la velada, junto con la documentación técnica correspondiente a cada vino, además de una selección de productos canarios entre los que se incluían papas negras, mojos y quesos de Tenerife, Lanzarote, El Hierro y Fuerteventura.
La acción contó con la colaboración de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, GMR Canarias, Turismo de Tenerife —dependiente del Cabildo de Tenerife— y la Sociedad de Desarrollo de Santa Cruz de Tenerife. Tras la experiencia en Montecarlo, San Sebastián 57 tiene previsto reproducir próximamente en Santa Cruz de Tenerife el mismo menú servido en la cena de gala, con los mismos vinos canarios que lo acompañaron.
