La Torre de Codorníu, el restaurante ubicado en la emblemática torre modernista de la bodega catalana, ha lanzado «Sobra», un proyecto pionero que transforma el desperdicio alimentario en compost directamente en sus instalaciones. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con CoCoA H2H, ha logrado reducir ya un 70% de los residuos orgánicos del restaurante, con previsiones de alcanzar una reducción del 90-95% en los próximos dos meses.
El sistema funciona mediante un proceso de compostaje de cinco meses que permite al restaurante gestionar sus propios desechos orgánicos sin necesidad de transporte externo. El compost resultante se utilizará en una finca propia destinada al cultivo de verduras, flores y plantas, cerrando así el ciclo de sostenibilidad y reforzando el compromiso con una cocina de proximidad.
Una bodega con cinco siglos de tradición
Para entender la relevancia de esta iniciativa, es importante conocer el contexto histórico de Codorníu. La bodega, cuya historia se remonta a 1551 cuando Jaume Codorníu ya elaboraba vino en Sant Sadurní d’Anoia, es la más antigua de España. Fue en 1872 cuando Josep Raventós Fatjó elaboró la primera botella de cava siguiendo el método tradicional, marcando un hito en la historia del cava español.
Manuel Raventós, quien asumió la dirección de la empresa en 1885, decidió dedicar la bodega exclusivamente a la elaboración de cava y emprendió su expansión internacional. Fue entonces cuando encargó al arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch la construcción de lo que hoy se conoce como la «Catedral del Cava», un conjunto arquitectónico declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1976.
Actualmente, Codorníu ostenta el título de mayor elaborador de cava ecológico del mundo, un posicionamiento que forma parte de su compromiso con la viticultura ecológica y su propósito corporativo de «dar valor a la tierra».
Un proyecto que se adelanta a la legislación
«Sobra» se convierte en el primer piloto de esta iniciativa de economía circular, que se adelanta a la futura ley española sobre prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, prevista para entrar en vigor en 2026. Entre sus beneficios principales se encuentra la reducción de residuos destinados a vertederos y la disminución de emisiones de CO₂ vinculadas a su transporte.
«En una cocina como la nuestra, el respeto por el ingrediente es fundamental: desde cómo se cultiva hasta cómo se devuelve a la tierra», explica Víctor Lema, chef de La Torre de Codorníu. «Sobra nos ofrece una forma práctica de gestionar el desperdicio dentro del propio restaurante. Lo regeneramos con cuidado y dedicación, y los comensales valoran esa transparencia».
Desde CoCoA H2H explican que «al cerrar el ciclo localmente, los establecimientos no solo reducen emisiones y residuos, sino que también convierten la sostenibilidad en algo visible, tangible y parte de la experiencia del cliente».
Reconocimiento europeo
La iniciativa ha sido seleccionada como una de las 15 propuestas elegidas en Cataluña para formar parte del Programa Europeo de Aceleración BEFuture, impulsado por el Cataluña Convention Bureau de la Agencia Catalana de Turismo. Este programa apoya proyectos con capacidad de transformar el turismo y los eventos mediante soluciones de economía circular.
La Torre de Codorníu, situada en el recinto modernista a 30 minutos de Barcelona, demuestra así cómo es posible integrar la sostenibilidad en la experiencia gastronómica de manera práctica y coherente con la historia y los valores de la bodega.
El proyecto «Sobra» representa un paso adelante en la gestión sostenible de residuos en el sector hostelero, convirtiendo a La Torre de Codorníu en un referente para otros establecimientos que buscan implementar soluciones de economía circular en sus operaciones diarias.
