Bodegas Marqués de Villalúa, en el municipio de Villalba del Alcor, ha sido el escenario donde la Denominación de Origen Protegida Condado de Huelva ha dado el pistoletazo de salida a la campaña 2026 con la recolección de la Moscatel de Grano Menudo. Esta variedad, de ciclo de maduración más corto que la Zalema autóctona, es la que, por tradición, inaugura cada año el calendario de vendimia en el territorio.
Los análisis iniciales sobre la uva recogida arrojan resultados favorables: un grado Baumé de 11,6, una acidez total de 5,6 gramos por litro expresada en ácido tartárico y un pH de 3,04, parámetros que reflejan un equilibrio entre madurez, frescura y potencial aromático. El estado sanitario del viñedo es, según los primeros controles del Consejo Regulador, muy bueno, con racimos de evolución homogénea y excelente sanidad vegetal.
A continuación llegará el turno de la Sauvignon Blanc, otra variedad de maduración temprana admitida por la denominación de origen.
La Zalema, protagonista pendiente
La variedad que vertebra la denominación, la Zalema, representa más del 85 % del viñedo inscrito en la D.O.P. y se encuentra aún completando su proceso de maduración. Los técnicos del Consejo Regulador reportan para esta variedad autóctona un estado sanitario igualmente positivo y una evolución equilibrada. Las próximas semanas determinarán, a partir de ese seguimiento conjunto con viticultores y bodegas, el momento óptimo para su recolección.
El presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez García de Prado, ha valorado el arranque de campaña en términos positivos: “Comenzar la campaña con una uva en tan buen estado sanitario es, sin duda, la mejor noticia que podíamos recibir. Después de campañas complejas, comprobar que el viñedo presenta este aspecto nos llena de confianza y nos permite mirar a la cosecha con optimismo”.
El trabajo en campo, clave para la calidad de la añada
Pérez García de Prado también ha subrayado el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada inicio de vendimia: “Es el momento en el que empezamos a recoger el fruto del trabajo de cientos de viticultores que llevan meses cuidando sus viñas con dedicación y profesionalidad”.
El objetivo declarado del Consejo Regulador es que la vendimia 2026 se traduzca en vinos y vinagres que reflejen la personalidad y la autenticidad de la denominación onubense.
