Hacienda López de Haro reivindica “La buena vida” desde la mesa riojana

Ubicada en San Vicente de la Sonsierra, en el corazón de Rioja Alta, Hacienda López de Haro lanza una nueva campaña que trasciende el vino para abrazar una filosofía de vida ligada a lo esencial. “La buena vida” convierte el vino de Rioja en hilo conductor de una conversación más amplia sobre autenticidad, territorio y disfrute consciente.

La iniciativa, desarrollada junto al creativo David Ruiz y su agencia Ruiz Company, nace de la premisa de que existe una tendencia global hacia un cambio de valores: el regreso a la naturaleza, la recuperación del tiempo y la revalorización de oficios tradicionales. En ese escenario, la bodega riojana encuentra su propio reflejo y decide compartirlo con el mundo.

Diez personajes, una misma búsqueda

El corazón de “La buena vida” late en las historias de diez personas que han transformado radicalmente su vida en busca de estos valores y los han encontrado en La Rioja. Santiago Besteiro es artesano del cuero; Oriol Baró, fabricante de esquís; Carlos Risco, escritor; Edilberto Rodríguez, pastor y folklorista; Laura Gutiérrez, especializada en costura sostenible; Libertad Pertierra, artista plástica; Alexander Yunquera, agricultor; Elena Burillo, agroinfluencer y ganadera; Néstor Roldán, ceramista, y Clementina Domingo, apicultora y comunicadora rural.

Todos comparten una característica común: trabajan con las manos, cultivan, crean o piensan, y han abandonado dinámicas aceleradas para reconectar con el oficio, la tierra y la conversación sin prisa. La campaña recoge sus vivencias auténticas alrededor de una mesa, convirtiendo el encuentro en símbolo de algo más profundo que la mera comida.

Manual para la buena vida, Hacienda López de Haro. Detalle del lomo.

El vino como puente

Richi Arambarri, director general de Hacienda López de Haro, explica que “La buena vida tiene que ver con saber parar, con compartir y con darle valor a lo que hacemos cada día”. Una filosofía que, asegura, está integrada tanto en la elaboración de sus vinos como en la relación que la bodega construye con quienes la visitan.

Para Arambarri, esta propuesta va más allá de una estrategia comercial: se trata de reivindicar una forma de ser profundamente arraigada en la región. En La Rioja, subraya, se vive a ritmo lento, se disfruta de tiempo de calidad a diario, se comparte sobremesa con familia y amigos, y se puede conectar con la naturaleza en cuestión de minutos. “La buena vida es nuestro estilo de vida real, somos conscientes de lo afortunados que somos y con esta campaña reivindicamos ese valor y lo transmitimos al mundo”, asegura.

La propuesta se desplegará a lo largo del año a través de encuentros, contenidos editoriales y piezas audiovisuales que capturan estas narrativas. En torno a una mesa, con la gastronomía y el vino riojano como pilares, la campaña promueve diálogos abiertos y reflexiones sobre el trabajo, el territorio y la manera de habitar el tiempo.

Los vinos de Hacienda López de Haro

Fundada hace dos décadas, Hacienda López de Haro elabora la colección homónima con una gama de vinos que busca recuperar la histórica finura riojana para crear clásicos contemporáneos. Entre sus propuestas hay vino blanco, rosado, crianza, reserva y gran reserva.

La bodega completa su catálogo con Classica, una colección de grandes reservas procedentes de añadas excepcionales que rinde homenaje a los pioneros de la historia de Rioja. Además, cuenta con un proyecto de enoturísmo propio diseñado para ofrecer experiencias auténticas que reflejen la esencia del territorio riojano.

Manual para la buena vida, Hacienda López de Haro. Botella.

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