La Xunta mantiene abierta hasta el 30 de enero la convocatoria de ayudas para inversiones en elaboración y comercialización, que forma parte de un paquete de 12 millones para el sector vitivinícola en 2026.
El vino gallego tiene músculo: más de 10.000 viticultores, cerca de 500 bodegas, cinco denominaciones de origen y otras tantas indicaciones geográficas protegidas. Y detrás, una apuesta institucional que se traduce en cifras concretas. La Xunta destina 5,5 millones de euros en 2026 a ayudas para inversiones en elaboración y comercialización de productos vitivinícolas, una línea que pretende mejorar el rendimiento global de las bodegas, facilitar su adaptación al mercado e impulsar su competitividad.
La consejera de Medio Rural, María José Gómez, puso hoy en valor estas aportaciones durante su visita a la bodega Eduardo Rodríguez e Luz Cánovas, en Castrelo de Miño (Orense), galardonada con el Acio de Ouro al mejor vino blanco en las Catas de Galicia 2025. La bodega, que comenzó su andadura en 2007 bajo la D. O. Ribeiro, es un ejemplo de cómo estas ayudas pueden traducirse en mejoras tangibles: en 2022 recibió una de estas subvenciones para instalar paneles fotovoltaicos que cubren parte de sus necesidades energéticas.
Inversiones en instalaciones y eficiencia energética
Las ayudas financian inversiones materiales e inmateriales en instalaciones de transformación e infraestructuras vinícolas, incluyendo actuaciones de eficiencia energética. La convocatoria para el ejercicio de 2026 está abierta hasta el próximo 30 de enero, y forma parte de un paquete más amplio de apoyos al sector que alcanzará los 12 millones de euros el próximo año.
“Este paquete de apoyos, junto con otras líneas, supondrá en 2026 un esfuerzo presupuestario de alrededor de 12 millones”, destacó Gómez, quien estuvo acompañada por el director general de Ganadería, Agricultura e Industrias Agroalimentarias, José Balseiros, y el delegado territorial de la Xunta en Orense, Manuel Pardo.
Además de las ayudas a la elaboración y comercialización, el paquete incluye otras líneas destinadas a la reestructuración y reconversión de viñedo, así como a la promoción del vino gallego en mercados de terceros países. “La Xunta seguirá trabajando de forma conjunta con las bodegas y viticultores para garantizar un futuro sostenible, competitivo y de calidad para el rural”, aseguró la consejera.
Gómez también subrayó la variedad y diversidad del sector vitivinícola gallego, con cinco denominaciones de origen y otras tantas indicaciones geográficas protegidas que constituyen “una muestra de la riqueza de este sector en Galicia”; una diversidad que la Xunta pretende visibilizar también con la campaña de publicidad de los vinos gallegos lanzada recientemente.
La bodega Eduardo Rodríguez e Luz Cánovas, que cuenta con 10 hectáreas de viñedo y una capacidad de producción de 56.000 kilos, comercializa cuatro vinos bajo la D. O. Ribeiro. Su reciente galardón en las Catas de Galicia 2025 confirma que las inversiones en calidad y sostenibilidad están dando frutos en las copas.
