Con motivo del Día del Libro y el Día de Castilla y León, ambos celebrados el 23 de abril, la Denominación de Origen Rueda ha seleccionado seis títulos de géneros distintos que tienen en común un mismo escenario: los paisajes, pueblos y viñedos que conforman el territorio de la denominación en las provincias de Valladolid, Segovia y Ávila. La iniciativa se inscribe dentro de su línea de comunicación «Orgullo de Compartir lo Nuestro», orientada a poner en valor la identidad y el patrimonio de la zona.
La selección abarca desde novela histórica hasta thriller contemporáneo, pasando por ensayo divulgativo, y tiene en común que sitúa el territorio castellano —sus caminos, sus viñedos, sus bodegas subterráneas— en el centro del relato.
El punto de partida cronológico lo pone Toti Martínez de Lezea con La abadesa: María, la Excelenta, una recreación del ambiente de Madrigal de las Altas Torres en tiempos de los Reyes Católicos, con descripciones del palacio, las murallas y la vida cotidiana que trasladan al lector a una Castilla medieval todavía reconocible en sus trazos esenciales. En una línea similar, El Viaje de la Reina, de Ángeles de Irisarri, recorre la Castilla del siglo XVI a través de una comitiva real que pasa por Tordesillas y los municipios cercanos, recreando el clima extremo, los caminos polvorientos y la vida en tabernas y bodegas de la época.
Miguel Delibes y el paisaje de los viñedos
La figura de Miguel Delibes es inevitable cuando se habla de literatura y Castilla. En El hereje, la denominación encuentra uno de sus retratos literarios más conocidos: el protagonista Cipriano Salcedo recorre la provincia de Valladolid dejando ver municipios como Medina del Campo, La Seca o Serrada entre viñedos y horizontes abiertos de la meseta. El propio texto describe ese paisaje con una austeridad que define el suelo cascajoso y las cepas bajas de la zona: «Aquel día, el horizonte de la Tierra de Pinares se abría en llanos infinitos… donde las cepas, bajas y retorcidas, se hundían en el cascajo. Era un paisaje pardo, de una austeridad que sobrecogía, donde el verde de la hoja del viñedo era el único respiro antes de llegar a las murallas de Medina.»
Otro autor vallisoletano en la lista es Gustavo Martín Garzo, cuya novela La puerta de los pájaros convierte los campos de Serrada y La Seca en escenarios cargados de simbolismo. Sus descripciones sensoriales construyen una Castilla evocadora y arraigada en los paisajes reales de la Tierra de Pinares.
Del ensayo al thriller: dos miradas complementarias
La selección incluye también Paisajes y pueblos de Castilla y León, del catedrático Eugenio García Zarza, una obra de carácter divulgativo que presta atención a la relación entre los pueblos y su entorno. En la zona de Tierras de Medina, García Zarza destaca las bodegas subterráneas como elementos de identidad en localidades como Rueda o Nava del Rey, ofreciendo una perspectiva que va más allá de lo estrictamente visual para hacer comprensible el territorio.
El tono más contemporáneo y oscuro lo aporta César Pérez Gellida con Memento Mori, primera entrega de la trilogía Versos, canciones y trozos de carne, un thriller ambientado en Valladolid y su provincia cuya narrativa cinematográfica lleva al lector por carreteras y parajes que atraviesan territorios como Rueda. Una forma distinta —y menos habitual— de mirar un mismo paisaje.
