En las estribaciones del Moncayo, donde el cierzo y la altitud marcan la vida en el viñedo, nació hace veinticinco años Tres Picos, un vino que acabaría apareciendo dos veces en el Top 100 mundial de Wine Spectator y distribuyéndose en más de 30 países. Borsao eligió el Día Mundial de la Garnacha para celebrar el aniversario de Tres Picos, su monovarietal más conocido, con una cata vertical de añadas y el arranque de un programa de actividades que se prolongará hasta el 31 de octubre.
La Garnacha tiene raíces genéticas en Aragón, y en la D.O. Campo de Borja ha encontrado uno de sus territorios más favorables. Las 1.260 hectáreas de Garnacha con las que trabaja Borsao pertenecen a 375 familias viticultoras que llevan generaciones cultivando esta uva. Las destinadas a Tres Picos crecen entre 600 y 700 metros de altitud, sobre suelos arcillo-calcáreos, pedregosos y limosos, en viñas de entre 35 y 60 años que se trabajan en secano.
Tres Picos salió al mercado con la añada 2000. La cata vertical celebrada el pasado 18 de septiembre permitió recorrer dos décadas y media en paralelo: la evolución que imprime el tiempo en botella y los cambios que la propia bodega ha ido introduciendo en su manera de interpretar la variedad. La añada actualmente disponible, Tres Picos 2023, llegó de una cosecha marcada en la denominación por un volumen especialmente reducido, aunque con una calidad destacada.
Un mes de celebraciones y la vendimia más temprana de la historia
Las celebraciones coincidieron con un momento singular en la bodega: 2026 está siendo la vendimia más temprana de su historia. Tras una cosecha 2025 muy escasa, las lluvias de primavera permitieron recuperar un volumen más cercano a la media, y la Garnacha representa cerca del 70 % de la uva que está entrando en bodega esta campaña. Los viñedos viejos de secano y las parcelas a mayor altitud están mostrando especialmente buen comportamiento, favorecidos por el contraste térmico entre el día y la noche y por la influencia del cierzo, factores que ayudan a preservar la acidez y la frescura de la uva. Di ce la bodega que este año la fruta llega con elevada concentración y en un buen estado sanitario.
La programación del «Mes de la Garnacha» continúa con experiencias especiales en el wine bar de la bodega los viernes y, los sábados, con la actividad Garnacha Full Experience, que permite conocer la planta, los viñedos de la zona y las particularidades de esta variedad frente a otras.

