Cinco centros educativos de Utiel-Requena han transformado antiguos distintivos de bodegas en creaciones artísticas únicas, fusionando la cultura del vino con la sostenibilidad ambiental en un proyecto educativo que cumple casi una década.
Las viejas placas que identificaban las bodegas acogidas a la Denominación de Origen Utiel-Requena han encontrado una segunda vida en manos de los estudiantes de secundaria de la comarca. Lo que antes decoraba fachadas y anunciaba la pertenencia al sello de calidad vinícola, ahora se ha convertido en materia prima para el arte y la concienciación ambiental.
El Consejo Regulador de la D. O. Utiel-Requena ha impulsado esta iniciativa dentro de su proyecto educativo de Integración de la Cultura Vitivinícola, que lleva casi una década acercando el mundo del vino a las aulas. En esta ocasión, han sido cinco centros los protagonistas: el IES Miguel Ballesteros, el IES Alameda y el Colegio Santa Ana de Utiel, junto con el IES N.º 1 y el IES Oleana de Requena.
Del emblema a la obra de arte
Cada centro ha recibido estos distintivos históricos —placas metálicas con el logotipo de la D. O. y el texto “Bodega acogida”— y ha dado rienda suelta a la creatividad de sus alumnos. El resultado: cinco obras únicas que ya lucen en los espacios comunes de cada instituto, manteniendo visible la huella histórica del material original.
“Hemos querido que los estudiantes comprendan que el reciclaje puede ser creativo y significativo”, explican desde la organización. La actividad no solo ha servido para dar una lección práctica sobre las 7R de la sostenibilidad (Rediseñar, Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Recuperar y Reciclar), sino también para fortalecer el vínculo de los jóvenes con la cultura vitivinícola que define su territorio.
El proyecto ha quedado documentado en el vídeo Educando en la sostenibilidad: el arte del reciclado con la DO Utiel-Requena, donde el profesorado de cada centro explica el enfoque artístico y técnico adoptado. Cada instituto ha aplicado diferentes técnicas y metodologías, adaptándose a las capacidades e intereses de sus estudiantes.
Esta iniciativa representa un paso más en el compromiso de la D. O. Utiel-Requena con la sostenibilidad medioambiental y social, demostrando que la educación, el arte y la tradición vitivinícola pueden caminar de la mano hacia un futuro más consciente y creativo.
Las obras permanecerán expuestas en los centros educativos, recordando a las nuevas generaciones que incluso los objetos aparentemente obsoletos pueden transformarse en símbolos de identidad y creatividad comunitaria.
