En el marco de Barcelona Wine Week 2026, Carmen Bengoechea, responsable de la Dirección de Implementación Enoturística de Vivanco, ha sido galardonada con el Premio Isabel Mijares en la categoría de Enoturismo. El reconocimiento, otorgado por la asociación Mujeres del Vino, forma parte de la segunda edición de unos premios destinados a visibilizar el liderazgo femenino en diferentes ámbitos del sector vitivinícola.
Los Premios Isabel Mijares celebraron su segunda edición con el objetivo de rendir homenaje a la trayectoria de la enóloga Isabel Mijares y reconocer el talento de mujeres cuya dedicación y liderazgo transforman la industria del vino. En total, se entregaron once distinciones que abarcan desde la viticultura y la enología hasta la comunicación, la investigación, la dirección de bodegas y la gastronomía.
Una trayectoria centrada en el destino
Bengoechea acumula una extensa experiencia en gestión de proyectos turísticos especializados en territorios vitivinícolas. Durante cuatro años ejerció como Gerente del Plan de Dinamización de Producto Turístico «Haro, Patrimonio de Vino», y ha participado en numerosos proyectos de promoción de destinos, clubs de producto, turismo de naturaleza y turismo cultural. También ha desempeñado funciones como gestora, formadora, asesora y evaluadora SICTED (Sistema Integral de Calidad Turística Española en Destinos), promovido por el Instituto de Turismo de España y la FEMP.
En su aceptación del premio, Bengoechea reflexionó sobre el alcance de su trabajo: «significa un reconocimiento a una larga trayectoria trabajando en el terreno en La Rioja, que es mi principal pasión. Es una puesta en valor del trabajo menos visible del turismo que es la arquitectura, organización y diseño de producto«. La directora subraya la relevancia del trabajo colectivo en la construcción de un destino: «Se ven las obras, pero detrás hay mucha gente trabajando. Hay muchas mujeres y hombres a los que siento que represento».
Vivanco y su apuesta por el enoturismo
Vivanco, ubicada en Briones (La Rioja), ha posicionado el enoturismo como eje central de su propuesta. El proyecto despliega más de 9.000 metros cuadrados dedicados a actividades alrededor de la cultura, el arte, la gastronomía, el sabor y la diversión. Bajo la dirección de Bengoechea, Vivanco se ha consolidado como punto de encuentro entre el conocimiento, el arte y el disfrute del vino.
La bodega ha sido recientemente considerada número 24 en la lista World’s 50 Best Vineyards, un reconocimiento que subraya su posicionamiento internacional. Además, Vivanco ostenta el reconocimiento de la UNESCO y la Organización Mundial del Turismo (2007) al mejor programa cultural del vino a nivel mundial.
Una familia, una visión
Vivanco nace en 2004 del sueño familiar de compartir con el mundo la pasión por la Cultura del Vino. Con cien años de historia familiar dedicada al viñedo y cuatro generaciones de trabajo, la familia Vivanco decidió convertir su vocación en un proyecto integral: una bodega donde se entiende el vino desde una visión exigente y contemporánea, una fundación que preserva la historia y el conocimiento, y unas experiencias que llevan al visitante a conocer el vino desde otro punto de vista. «Estamos construyendo un destino. Para mi es todo un reconocimiento porque vengo de la región más pequeña del país pero tengo la fortuna de trabajar en uno de los proyectos más grandes que es Vivanco», reflexiona Bengoechea.
