La Feria del Vino de Navarra llega a su edición número 40 con cambios importantes. El Ayuntamiento de Corella ha presentado hoy las novedades de este evento tradicional que se celebrará el sábado 27 de septiembre a partir de las 11:30 horas en la Plaza de los Fueros y Plaza de España, coincidiendo con las fiestas de San Miguel.
La principal novedad este año es la eliminación total de los vasos de plástico. A partir de ahora, los vinos de las aproximadamente 30 bodegas navarras participantes solo se servirán en copas de cristal, una medida que responde tanto a la normativa que prohíbe a las administraciones usar plástico en sus eventos como al deseo de realzar la calidad del producto.
Los visitantes podrán traer su propia copa o adquirir una en la misma feria por 3 euros, precio de coste según ha informado la Concejalía de Agricultura. Se han preparado 2.000 copas de cristal con el logotipo de la feria para la ocasión. Quienes compren la copa recibirán además un vale para una ración de alubias pochas, plato tradicional del evento, hasta agotar existencias.
Para evitar mezclar sabores entre las diferentes degustaciones, la organización ha diseñado un sistema de lavado de copas que permitirá limpiarlas después de cada uso, garantizando así que cada vino se aprecie en las mejores condiciones.
Las alubias pochas seguirán compartiendo protagonismo con el vino
La segunda novedad afecta al reparto de las populares alubias pochas. Este año, quienes no hayan adquirido la copa oficial deberán comprar un ticket por 1 euro para acceder a su ración. Esta medida busca controlar mejor la distribución y garantizar un reparto más equitativo del tradicional plato que acompaña a la degustación de vinos.
El cartel de esta edición especial por su cuadragésimo aniversario es obra del pintor corellano Albert Sesma, quien ha plasmado el espíritu de una de las ferias vinícolas más importantes de Navarra.
Durante la presentación, desde el Ayuntamiento han querido destacar el papel fundamental de las asociaciones locales y del numeroso grupo de voluntarios que hacen posible que la feria siga congregando a centenares de personas año tras año. Sin su colaboración desinteresada, han señalado, sería imposible mantener vivo este evento que se ha convertido en uno de los actos más destacados de las fiestas patronales.
La Feria del Vino de Corella se ha consolidado a lo largo de cuatro décadas como una cita imprescindible para los amantes del vino navarro, ofreciendo la oportunidad de conocer y degustar la producción de las principales bodegas de la comunidad en un ambiente festivo y popular.
