La bodega leridana pone en marcha un sistema de purificación natural que procesa 80.000 litros diarios en medio de sus viñas y evitará la emisión de 65,6 toneladas de CO₂ anuales. Una alianza entre empresa e investigación que abre camino a otras bodegas.
En el corazón de los viñedos de Raimat, en la D.O. Costers del Segre, funciona desde hace poco un sistema que desafía la lógica industrial del agua. No hay bombas, ni químicos, ni consumo energético significativo. Solo naturaleza. La bodega leridana, pionera en viticultura regenerativa y certificada como B Corp en 2025, ha puesto en marcha el mayor sistema de depuración por humedales de Europa: 40.000 metros cuadrados de lechos filtrantes plantados con juncos que purifican 80.000 litros de agua al día aprovechando exclusivamente la gravedad y los desniveles del terreno.
El proyecto es resultado de casi dos años de colaboración entre Raimat y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Cuando alcance pleno rendimiento dentro de aproximadamente un año, reducirá el consumo energético en 200.000 kilovatios/hora anuales, evitando la emisión de 65,6 toneladas de CO₂, equivalente al consumo de 30.000 coches circulando un día.
Cómo funciona la depuradora natural
El sistema recurre a ocho balsas a diferentes niveles donde el agua viaja a través de lechos filtrantes plantados con juncos. Estos actúan como agentes depuradores biológicos. La grava funciona como macrofiltro. Todo esto sin productos químicos, sin necesidad de energía más allá de la que proporciona la naturaleza misma.
Joan Esteve, director de Raimat, explica que «el agua, en vez de depurarse químicamente, lo hace biológicamente, con los juncos plantados dentro de los humedales y con la grava que actúa como un macrofiltro». Subraya además que este sistema «no emite ningún tipo de olor, de forma que también resuelve un problema habitual de las depuradoras tradicionales».
Joan Garcia, catedrático de Ingeniería Civil y Ambiental de la UPC que lideró la vertiente científica del proyecto, va más allá en su crítica al modelo convencional: «una depuradora convencional supone un consumo energético excesivo, no tiene demasiado sentido continuar con esta opción tecnificada y del siglo XX». La alternativa de Raimat copia procesos naturales permitiendo depuración a coste energético nulo o casi nulo.
Tampoco requiere personal de mantenimiento continuo. Solo técnicos que semanalmente recogen muestras de agua en tres puntos de control: entrada, salida y punto de vertido hacia el arroyo de Raimat, que desemboca en el Segre.
Mientras purifica el agua, el sistema contribuye a mejorar la biodiversidad del entorno. Los juncos y la grava crean nuevos hábitats naturales. Es depuración y regeneración simultáneamente.
Más allá del agua: economía circular en acción
Este año, Raimat, ha puesto en marcha también una planta propia de compostaje que transforma residuos orgánicos de viña y bodega en compuesto para enriquecer sus suelos. Simultáneamente ha reducido el consumo de agua en viña un 20% mediante riego de precisión y riego enterrado, una técnica que lleva el agua directamente a las raíces a 40 centímetros de profundidad.
La bodega posee 2.245 hectáreas clasificadas en parcelas individuales tratadas según sus características particulares. El 100% de sus viñas está certificado como ecológico por el CCPAE. Ahora está certificada como B Corp y con un propósito corporativo declarado: «Dar valor a la tierra».
La historia de Raimat comienza en 1914, cuando Manel Raventós y Doménech, propietario de Codorníu, transformó tierras áridas en la finca más grande de Europa en manos de una misma familia. Hoy es referencia en programas de sostenibilidad, ofreciendo vinos , siempre desde la exclusiva uva de su propio terroir y el máximo respeto al entorno.
