La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) y la European Federation of Origin Wines (EFOW) han expresado su satisfacción ante el acuerdo final alcanzado el 4 de diciembre entre la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo sobre el Paquete Vino. La reforma supondrá mejoras relevantes en autorizaciones de plantación de viñedo, ayudas al sector y normativas de etiquetado.
Tras alcanzar el acuerdo tripartito, solo falta la adopción formal por parte del Parlamento y el Consejo y su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, proceso que se espera tenga lugar entre enero y febrero de 2026.
El acuerdo proporciona herramientas voluntarias y flexibles que evitan mecanismos universales u obligatorios, permitiendo que los Estados miembros y órganos gestores de denominaciones de origen implementen estrategias adaptadas a necesidades específicas nacionales y regionales, asegurando que permanezcan efectivas y contextualizadas.
Las denominaciones de origen valoran especialmente las mejoras en tres áreas. En autorizaciones de viñedo, el sistema deviene estable con revisiones cada diez años en lugar de caducidad en 2045. Permite crecimiento cero en plantaciones cuando la situación lo justifica e introduce flexibilidades que permitirán a los Estados actuar rápidamente sin esperar aprobación de reglamentos delegados. Las denominaciones verán reforzados sus criterios para recomendar limitaciones de nuevas autorizaciones o restricciones de replantaciones en sus zonas.
Ayudas aumentadas y etiquetado más claro
En materia de promoción, las tasas de cofinanciación pública para promocionar vino en terceros países aumentarán del 50% al 60%, con posibilidad de complementación con fondos nacionales. La duración máxima permitida para realizar un programa de promoción en un tercer país con ayuda comunitaria se extiende de cinco a nueve años. Los porcentajes de cofinanciación también subirán para medidas preventivas contra enfermedades del viñedo y para acciones de adaptación y lucha contra el cambio climático, pudiendo alcanzar el 100% de gastos subvencionables.
Respecto al etiquetado, las normas serán más claras y coherentes. Las designaciones de vino «desalcoholizado» y «parcialmente desalcoholizado» pasarán a denominarse vino reducido en alcohol y sin alcohol respectivamente, términos que los consumidores comprenden e identifican más fácilmente.
David Palacios Algarra, presidente de CECRV, subraya que «este acuerdo supone un paso adelante para el sector en general y para las denominaciones de origen en particular, porque atiende necesidades concretas y permite contar con herramientas más ágiles y más eficaces para poder gestionar mejor nuestra producción». Riccardo Ricci Curbastro, presidente de EFOW, destaca que «con este acuerdo se demuestra que, cuando las instituciones y las partes interesadas trabajan juntas, Europa puede ofrecer soluciones significativas y equilibradas para su régimen vitivinícola».
CECRV y EFOW agradecen a las instituciones europeas su compromiso constructivo, destacando especialmente a Christophe Hansen (Comisario de Agricultura), Esther Herranz García (ponente principal del Parlamento Europeo) y la presidencia danesa de la UE. El inclusivo enfoque de las instituciones se evidencia en la puesta en marcha del Grupo de Alto Nivel para la Política Vitivinícola en otoño de 2024, que reunió por primera vez en casi dos décadas a instituciones comunitarias y organizaciones sectoriales para afrontar retos estructurales: sobreproducción, creación de valor, impacto del cambio climático y expectativas cambiantes de consumidores.
