El guardaviñas de Puertorrubio (o Puerto Rubio) es una emblemática construcción rural de piedra seca situada en el término municipal de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja).
Ubicado junto a la carretera que va desde San Vicente de la Sonsierra hacia Baños de Ebro, es un perfecto ejemplo de estas construcciones, llamadas también guardaviñas o chozas, que servían como refugio temporal para los agricultores y viticultores frente a las inclemencias del tiempo, como almacén de herramientas de campo y como puesto de vigilancia para controlar los cultivos.
Presenta la típica estructura circular de planta única levantada con piedra y rematada mediante una falsa cúpula abovedada, muy representativa de la arquitectura popular del siglo XIX en La Rioja y Rioja Alavesa.
Aunque su origen es ancestral, cuentan que se popularizaron cuando los bodegueros bordeleses llegaron a Rioja en busca de vino con el que atender la demanda después de que la filoxera arrasara el viñedo francés. El cultivo de la vid en Rioja pasó de ser un complemento a convertirse en la principal fuente de recursos para muchas familias, las horas invertidas en su cuidado se multiplicaron, y los chozos, como este de Puertorrubio, se convirtieron en elementos comunes del paisaje riojano.
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