Tres escritores, tres vinos y una lengua: Madrid brinda por la Hispanidad en Somos Ñ Fest

Rubén Darío, Pablo Neruda y Miguel de Cervantes se sientan a la mesa en Madrid con tres vinos que dialogan con su literatura dentro de Somos Ñ Fest.

Recientemente, el hotel VP SOGNIO Madroño acogió «Grandes literatos», una de las actividades de Somos Ñ Fest, el ciclo con el que la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (A. E. H. M.) y la Comunidad de Madrid se suman a la programación de Hispanidad 2026. La fórmula era sencilla: el escritor y guionista David Botello desgranaba la biografía de un autor y, a continuación, Arturo García, jefe de sumilleres de Coalla, presentaba un vino que «maridaba» con él. La jornada transcurrió amena, en un ambiente agradable y con la copa siempre a mano.

Tres autores, tres copas

El primer turno correspondió al nicaragüense Rubén Darío, a quien Arturo acompañó con El Enemigo Bonarda 2022, un vino argentino que toma su nombre de la uva Bonarda (85 %), complementada por Cabernet Franc (15 %) en esta elaboración. Como todas las elaboraciones de Catena Zapata, se trata de un vino impecable, de buena acidez y un carácter herbal a la vez que frutal. Es un vino universal, perfecto tanto para brindar como para acompañar una comida en animada charla; un vino perfecto para unir culturas.

El segundo literato fue el poeta chileno Pablo Neruda, maridado con Millapoa 2022. Neruda, quien dedicó una oda al vino, fue representado en la parte líquida por un monovarietal chineo de uva País (nuestra Listán Prieto, que viajó precisamente desde España para colonizar el Nuevo Mundo). Se trata de un vino sorprendente, de capa media pero abundante estructura y cierto carácter licoroso, aromas a pimiento, pimentón ahumado y una llamativa combinación de finura y rusticidad.

La jornada acababa nada menos que con Miguel de Cervantes como representante patrio, para quien el sumiller eligió Albahara 2025. Quien haya leído el Quijote recordará que Sancho Panza demuestra en más de un pasaje que entiende de vino, y que incluso se atribuye un linaje de buenos catadores. La elaboración de Envínate, un varietal de Garnacha Tintorera con un aporte de Moravia Agria, ofrece buena acidez, un carácter fresco con un toque balsámico no exento de fruta; un perfecto vino para reivindicar La Mancha como una tierra capaz de producir vinos de calidad.

El encuentro funcionó a la perfección aunando dos “materias” que son igualmente cultura: literatura y vino. Mientras Botello situaba al autor en su época, en sus viajes y en sus contradicciones, el vino ocupaba el lugar que le corresponde: el de un compañero de conversación que añade matices al relato mientras cuenta su propia historia a quienes estén interesados por escucharla.

Un festival que convierte los hoteles en salones literarios

«Grandes literatos» es una de las diez actividades de la segunda edición de Somos Ñ Fest, que se ha venido celebrando del 1 al 12 de octubre en distintos hoteles de la capital y que este año ha puesto la literatura y la lengua española en el centro. La programación ha incluido talleres de escritura creativa a partir de una cata de cacao, un taller de collage con versos y fotografías (Versos bordados), consultorios literarios con intercambio de libros y microteatro, con tres obras de quince minutos que el público recorre por distintos espacios del hotel. Coalla también participa en Versos bordados, con catas de piscos y de mezcales. Todas las actividades son gratuitas, con aforo limitado y reserva previa, y se cierra este lunes 12 de octubre con las sesiones de microteatro en el Hotel Meninas, el Hotel Ópera y el H10 Puerta de Alcalá.

Tres escritores, tres vinos y una lengua: Madrid brinda por la Hispanidad en Somos Ñ Fest
Vinos catados durante el evento Grandes Literatos. Foto: Nos Vamos de Vinos.

En la presentación del ciclo, la vicepresidenta ejecutiva de la A. E. H. M., Mar de Miguel, afirmó: «Somos Ñ Fest es una manera de vivir la Hispanidad desde los hoteles de Madrid». Que una de sus propuestas gire en torno al vino no sorprende a quien conoce la historia de nuestra lengua.

El vino, una parte de nuestra cultura compartida

La vid cruzó el Atlántico en los barcos españoles del siglo XVI y echó raíces en tierras donde hoy da vinos con voz propia. Por eso una misma mesa puede reunir a un nicaragüense, a un chileno y a un español sin que ninguno se sienta invitado de segunda. Los tres hablaron, escribieron y bebieron en nuestra lengua, y esa coincidencia pesa más que cualquier frontera.

Reducir el vino a una bebida sería tan injusto como reducir el Quijote a un libro de caballerías. Durante siglos, el vino ha sido alimento, elemento ceremonial, ha coprotagonizado pasajes de nuestra historia, ha aparecido en la poesía, en la novela, en la música y en las mesas tanto de dirigentes como del pueblo llano, ganándose a pulso un lugar en el patrimonio cultural de los pueblos hispanohablantes. Mantener viva esa unión, la de quienes compartimos idioma y también la costumbre de brindar con vino, es una forma tan válida como cualquier otra de hacer Hispanidad.

↓↓ Gracias por compartir este contenido ↓↓