En general, un vino seco es un vino sin azúcar residual o con una cantidad imperceptible de azúcar residual, que podría estar por debajo de los gramos por litro. No obstante, cuando hablamos de vinos espumosos de método tradicional, la categoría “seco”, dry o sec se refiere a vinos entre golosos y marcadamente dulces que contienen entre 17 y 32 gramos de azúcar por litro.
En los vinos espumosos de la categoría “seco”, el dulzor ya es claramente perceptible. Se trata de una categoría cada vez menos frecuente en los espumosos de alta gama actuales, pero sigue presente en algunas elaboraciones tradicionales y en vinos pensados para postres ligeros o aperitivos más golosos.