La D.O. Tacoronte-Acentejo apuesta por la sostenibilidad con una nueva campaña en Tenerife

Vallas publicitarias repartidas por el área metropolitana y la vertiente sur de Tenerife dan cuerpo a la nueva iniciativa de la D.O. Tacoronte-Acentejo. El lema elegido —»Sostener el paisaje disfrutando de nuestros vinos»— toma como punto de partida varias acepciones del término «sostener» recogidas en el diccionario de la Real Academia Española y sitúa en el centro de su mensaje a la figura femenina del sector: la viticultora, la bodeguera, la restauradora, la sumiller o la comercial, entre otras, como representación del elemento humano que mantiene vivo el paisaje vitivinícola de la comarca.

Guía, investigación y certificaciones

La campaña exterior no es una acción aislada, sino el último eslabón de una estrategia que el Consejo Regulador viene desarrollando de forma continuada. En febrero de 2026, y en colaboración con el Cabildo Insular de Tenerife, se publicó la guía La sostenibilidad en el sector vitivinícola Tacoronte-Acentejo, un manual de lenguaje accesible dirigido a viticultores, bodegueros y consumidores con pautas prácticas para trasladar los principios de sostenibilidad al día a día. El documento da continuidad a un manual anterior, publicado en 2025, centrado en la gestión de residuos en viña y bodega.

En paralelo, el Consejo Regulador ha impulsado estudios de huella de carbono —tanto de sus propias instalaciones como de viñedos y bodegas—, análisis de ciclo de vida para evaluar impactos ambientales y trabajos sobre frío efectivo en los viñedos para anticipar los efectos del cambio climático. La visión que articula todo este trabajo es la de un sector integrado, en el que producción, elaboración y enoturismo avanzan de manera coordinada hacia un modelo que pueda perpetuarse en el tiempo.

Las dos únicas bodegas canarias con sello SWfCP

Uno de los hitos que la denominación destaca en este contexto es que, según la propia D.O., dos de las bodegas que la integran —Bodegas Insulares Tenerife y Bodega Presas Ocampo— son las únicas del archipiélago canario que cuentan con la certificación SWfCP (Sustainable Wineries for Climate Protection). Ambas obtuvieron el sello en 2025, tras un proceso iniciado en 2024 con el apoyo técnico de la consultora ISEMAREN y financiación del Cabildo de Tenerife. La certificación, impulsada por la Federación Española del Vino (FEV) y verificada por entidades como AENOR, reconoce el compromiso en materia de sostenibilidad ambiental, social, económica y de gobernanza. En toda España, según la denominación, apenas un centenar de bodegas dispone de este reconocimiento.

La propia geografía y el modelo de cultivo de la comarca refuerzan este discurso. Los viñedos de Tacoronte-Acentejo —primera Denominación de Origen reconocida en Canarias, en 1992— se extienden entre los 100 y los 1.000 metros de altitud sobre suelos volcánicos, y se trabajan en gran medida de forma manual. La vid, perfectamente integrada en el entorno insular, consume poca agua, frena la pérdida de suelo y contribuye a retener carbono, al tiempo que sostiene el empleo local y ancla población en las zonas rurales. Gran parte de sus cepas son a pie franco, una rareza que la historia del archipiélago, aislado de la plaga filoxérica, ha hecho posible.

Con esta campaña, la denominación traslada al consumidor la idea de que elegir un vino con contraetiqueta de Tacoronte-Acentejo es también una decisión con implicaciones territoriales y medioambientales: sostener un paisaje singular, un patrimonio vitícola único y una economía local enraizada en el norte de Tenerife.

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