El ambicioso proyecto EDA Drinks & Wine Campus ha presentado oficialmente los detalles arquitectónicos y funcionales de sus dos futuras sedes, que llevarán por nombre ‘Mugarik Gabe’ (Sin fronteras en euskera). Esta iniciativa, desarrollada por Basque Culinary Center y promovida por el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava, promete convertirse en un referente internacional en la formación, investigación e innovación del sector vitivinícola y de bebidas.
El diseño ha corrido a cargo del prestigioso estudio de arquitectura portugués Carvalho Araújo, ganador del concurso internacional de arquitectura convocado para este proyecto. Su propuesta destaca por crear una visión única que se expresa de manera diferente en cada ubicación, adaptándose a las singularidades y necesidades específicas de cada entorno.
Laguardia: el corazón del emprendimiento vitivinícola
La sede de Laguardia, con 2.500 metros cuadrados útiles, se convertirá en el epicentro del emprendimiento relacionado con el mundo del vino. Este edificio, concebido como un punto de referencia que potencie la comunidad vitivinícola, albergará espacios especializados que incluyen una sala de análisis sensorial, dos laboratorios dedicados a microbiología y física-química respectivamente, cuatro talleres especializados y un moderno auditorio.
Uno de los elementos más destacados de esta sede será su planta piloto de vinificación de más de 700 metros cuadrados, equipada con áreas específicas para fermentación y envejecimiento. Este espacio permitirá a estudiantes y emprendedores poner en práctica sus conocimientos sobre los procesos de elaboración vinícola siguiendo la metodología «Learning by doing» (aprender haciendo), filosofía que sustenta todo el proyecto formativo.

Además, la sede contará con 500 metros cuadrados destinados específicamente al emprendimiento, incluyendo una incubadora para emprendedores y seis salas especializadas donde las startups podrán desarrollar sus proyectos de forma independiente. Estos espacios permitirán a los nuevos talentos exponer sus productos y desarrollar sus ideas de negocio en un entorno propicio para la innovación.
La experiencia se completará con un wine bar experimental abierto a la ciudadanía, que funcionará como espacio de aprendizaje práctico para los estudiantes y como laboratorio de pruebas para emprendedores, siguiendo el exitoso modelo implementado en Basque Culinary Center.
Vitoria-Gasteiz: diversidad y conocimiento en bebidas
La sede de Vitoria-Gasteiz, más amplia con 4.000 metros cuadrados útiles, se enfocará en la formación y el conocimiento sobre el universo de las bebidas más allá del vino. Este edificio, diseñado para evocar una plaza y generar un lugar de encuentro, se especializará en destilados, cervezas, fermentados, bebidas NoLo (sin alcohol o bajo en alcohol) y otras categorías innovadoras.
Las instalaciones incluirán dos salas de análisis sensorial, cuatro laboratorios especializados (cromatografía, física-química y microbiología), ocho talleres y un auditorio. El corazón de esta sede será su planta piloto de casi 900 metros cuadrados, donde estudiantes y profesionales podrán experimentar con procesos de destilación, fermentación y elaboración de diversas bebidas.

Al igual que en Laguardia, la sede contará con un drinks bar experimental que servirá como espacio de práctica y experimentación, permitiendo a los estudiantes aplicar sus conocimientos en un entorno real y a los emprendedores testear sus innovaciones.
Sostenibilidad e integración paisajística
Ambos edificios han sido diseñados con un fuerte compromiso con la sostenibilidad y la integración en el entorno. Una característica distintiva es que parte considerable de las construcciones se desarrolla bajo tierra, aprovechando las inercias térmicas para espacios que requieren temperaturas controladas como bodegas, almacenes y áreas de envejecimiento.
El sistema de cubiertas verdes que comparten ambos edificios no solo atenúa el impacto solar, sino que controla y reduce las necesidades térmicas, mejorando significativamente la eficiencia y desempeño energético. Esta solución arquitectónica permite que las construcciones se comporten como mediadores entre el paisaje y la funcionalidad, minimizando su impacto visual y ambiental.
Cronograma y perspectivas de futuro
El proyecto avanza según la hoja de ruta establecida. Tras finalizar el proyecto básico y de ejecución, en septiembre de 2025 se convocará la licitación para la construcción de ambas sedes. Una vez resuelta la licitación y obtenidos todos los permisos necesarios, las obras arrancarán en diciembre de 2025.
EDA Drinks & Wine Campus representa mucho más que un proyecto educativo: es una apuesta estratégica por el futuro del sector vitivinícola y de bebidas en Euskadi. Con una perspectiva internacional y una visión integral, estas instalaciones conectarán conocimiento, tradición e innovación, generando nuevas oportunidades económicas y sociales para el territorio.
La iniciativa no solo formará a profesionales altamente cualificados, sino que también desarrollará soluciones concretas frente a desafíos como el cambio climático, conectando bodegas, productores, universidades, startups y administraciones para impulsar un nuevo modelo de valor en el sector.
