Cuvée es un término francés de origen enológico que deriva de ‘cuve’ (cuba o depósito) y que, en el mundo del vino en general y de los espumosos en particular, tiene varios significados superpuestos. En su sentido más técnico, en Champagne designa el mosto de la primera prensada (los primeros 2.050 litros obtenidos de 4.000 kg de uva), considerado el de mayor pureza, acidez y finura; el mosto posterior se llama ‘taille’ y suele destinarse a elaboraciones de menor rango.
En un sentido más amplio y comercial, cuvée se refiere a un lote o ensamblaje concreto de vinos base, ya sea de distintas variedades, parcelas o añadas. Cuando aparece en la etiqueta como “cuvée especial”, “cuvée de prestige” o “tête de cuvée”, suele indicar una selección de mayor calidad o una elaboración emblemática de la bodega. No existe una definición legal única ni un requisito de calidad obligatorio, por lo que su valor depende del prestigio del elaborador, de la región y de la coherencia del producto. En la práctica, es una palabra que comunica intención y selección.