El licor de tiraje es la mezcla de vino, azúcar y levaduras que se añade al vino base en el momento del embotellado para provocar la segunda fermentación en los vinos espumosos de método tradicional. La cantidad de azúcar se calcula con precisión para generar la presión deseada de carbónico (alrededor de 18-24 gramos por litro suelen producir unas 6 atmósferas). Es también frecuente añadir una pequeña cantidad de bentonita para favorecer la precipitación de las lías.
Las levaduras utilizadas suelen ser seleccionadas y adaptadas a condiciones de alta presión y grado alcohólico. Algunos elaboradores de prestigio utilizan mosto concentrado rectificado o mosto propio en lugar de azúcar de caña, especialmente en proyectos ecológicos o de mínima intervención. Una vez añadido el licor de tiraje, la botella se cierra y comienza la fermentación lenta en su interior. El éxito de todo el proceso depende en gran medida de la calidad y la precisión de este licor.