Del 29 al 31 de octubre, Alicante ha acogido el congreso internacional Alicante, capital histórica del vino mediterráneo en el Museo Arqueológico de la ciudad (MARQ). Un encuentro que ha reunido a más de cien profesionales entre asistentes presenciales y online, procedentes de Armenia, Egipto, Georgia, Italia, Alemania, Hungría, Francia y distintos puntos de la península ibérica, para debatir sobre el patrimonio histórico del vino y su papel determinante en la sociedad a lo largo de los siglos.
Investigaciones que avalan la primacía de Alicante
Las investigaciones presentadas durante el congreso sobre «Alicante 1510» demuestran que la región contaba con un territorio delimitado, un estilo enológico específico y un prestigio de marca documentado desde el siglo XII, con registros, medidas de control y protocolos de garantía que se adelantan doscientos años a iniciativas posteriores como la de Oporto. Un reconocimiento que posiciona a Alicante como la primera Denominación de Origen del mundo.
José Juan Reus Reus, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Vinos Alicante, destacó en la inauguración que «Alicante es una región que en los últimos 70 años ha experimentado un gran cambio económico y social que (…) ha hecho relegar, e incluso destruir, mucho de su pasado. Pero la existencia de una denominación de origen como la nuestra; el empeño de todo un sector y, especialmente la gente más joven consciente de lo delicado y lo grande de su pasado, hacen que tratemos de recuperar o mantener la memoria del vino alicantino». La inauguración contó también con la participación de Juan de Dios Navarro, diputado de Cultura; Carlos Pastor, diputado de Desarrollo Local de la Diputación de Alicante, y Manolo Olcina, director del MARQ.
Catas magistrales en enclaves emblemáticos
El congreso se complementó con tres catas extraordinarias en lugares históricos de la ciudad. El 29 de octubre, la Master of Wine inglesa Sarah Jane Evans dirigió en el Castillo de Santa Bárbara una degustación de vinos mediterráneos. Evans señaló que «he buscado vinos de un estilo muy clásico, elaborados con variedades históricas o que supusieran una renovación en la zona porque es muy difícil encontrar vinos como los que se hacían hace siglos: desde vinos en ánfora, hasta la recuperación de estilos tan propiamente mediterráneos como los retsina o los vinos de pasas». La cata incluyó variedades como malvasía, moscatel y roditis, procedentes de Grecia, Líbano, Georgia, Armenia y Alicante.
El 30 de octubre, en la Casa Mediterráneo, Beth Willard —catadora del equipo de Tim Atkin MW y copresidenta de los Decanter World Wine Awards— y María José Huertas, sumiller del Casino de Madrid, exploraron la visión de las nuevas generaciones sobre los vinos mediterráneos, visitando regiones como Bosnia y Herzegovina, Sicilia, Georgia, Croacia, Penedès, Mallorca y Alicante.
El 31 de octubre, en la concatedral de San Nicolás, Ferran Centelles, Drinks Manager de ElBulliFoundation, y Pedro Ballesteros MW realizaron una cata dedicada al Fondillón bajo el título In Fondillón, Veritas. La sesión incluyó una visita privada al templo y una demostración del órgano del siglo XV, presentando una selección de Fondillones de las bodegas del Vinalopó. Centelles destacó que fue «una oportunidad única para probar casi todos los Fondillones que se producen en una sola cata», mientras que sobre el Fondillón señaló que es «un producto mágico, del que no existe otro igual en el mundo, porque es un vino oxidativo, algo rarísimo, diría yo que un milagro; un vino de meditación, de complejidad y por eso la Concatedral fue el lugar perfecto».
La jornada también permitió conocer hallazgos arqueológicos como el lagar más antiguo del mundo, encontrado en Armenia en la cueva Areni-1, y descubrimientos de Pompeya sobre vino tinto en estado líquido más antiguo conservado. Alicante presentó su patrimonio local a través de referencias al yacimiento de la Illeta dels Banyets en Campello, donde se ubican lagares de época fenicia.
