La goma arábiga (E-414) es un polisacárido natural extraído de la resina del árbol Acacia senegal (una variedad de acacia habitual de regiones semiáridas y desérticas del África subsaharianas como Sudán, Chad y Senegal), por lo que se trata de un producto exclusivamente vegetal. Actúa como estabilizante coloidal: sus moléculas se adhieren a proteínas y polifenoles en suspensión, evitando que precipiten y enturbien el vino. Se emplea en dosis muy bajas, típicamente entre 0,5 y 2 gramos por litro, disueltas en agua tibia antes de agregarse.
La goma arábiga es especialmente valiosa en vinos blancos y rosados, donde la claridad visual es comercialmente crítica. Su uso es históricamente antiguo (documentado ya en los siglos XVI-XVII en Burdeos), y hoy es aceptado en todas las regiones europeas. En dosis correctas, no altera sabor detectablemente, aunque un exceso puede conferir una textura oleosa indeseada. Tras su acción, sedimenta parcialmente o queda integrada en el vino sin causar turbidez posterior.