Aromas primarios

Los aromas primarios son los que proceden directamente de la variedad de uva y del terruño donde esta se cultiva. Son los más inmediatos y reconocibles: fruta fresca, flores, hierbas, cítricos, minerales o notas vegetales. En un Albariño joven encontraremos cítricos y flores blancas; en una Syrah, frutas negras y pimienta. Cada variedad tiene su perfil olfativo, influido por el clima y el terruño en el que se cultiva.

Estos aromas se preservan mejor cuando la uva se vendimia en su punto óptimo y la elaboración respeta el carácter varietal: fermentaciones a temperatura controlada, poco contacto con oxígeno y, en muchos casos, ausencia de madera o uso muy discreto de ella. Los aromas primarios son el punto de partida de cualquier cata y lo que permite identificar la variedad incluso a ciegas. Con el tiempo tienden a difuminarse y dejar paso a los secundarios y terciarios, pero en los vinos jóvenes son protagonistas absolutos. Entenderlos ayuda a valorar si un vino expresa con fidelidad su origen y su uva.

Glosario / Diccionario del vino

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