El rendimiento es la cantidad de uva que produce una hectárea de viñedo, expresada normalmente en kilos por hectárea o en hectolitros de vino por hectárea. Los rendimientos bajos suelen asociarse a mayor concentración, más intensidad y mejor calidad potencial. Los rendimientos altos tienden a producir vinos más ligeros y menos complejos.
Sin embargo, no es una regla absoluta: un rendimiento moderado en un gran terruño puede dar mejores resultados que un rendimiento muy bajo en un suelo mediocre. El equilibrio entre cantidad y calidad es una de las decisiones clave del viticultor.
Los rendimientos varían mucho en función de la fertilidad del suelo, el clima, la variedad, la orientación, la edad de la planta y la cantidad de agua que reciben los suelos, ya sea mediante precipitaciones naturales o mediante regadío. Unrendimiento de menos de 5.000 kg/ha es considerado un rendimiento bajo, mientras que un rendimiento superior a los 8.000 kg/ha puede considerarse un rendimiento alto.
También hablamos de rendimiento a la hora de convertir los kilos de uva en litros de mosto o de vino. Un rendimiento por debajo del 60 % (aproximadamente 60 litros de vino o mosto por cada 100 kilos de uva) es considerado un rendimiento bajo, mientras que un rendimiento por encima del 70 % es un rendimiento alto.