Viñas del Vero. Sala de barricas.
Viñas del Vero es la bodega más importante de la Denominación de Origen Somontano. Con una producción de entre 5,5 y seis millones de botellas anuales, cuenta en su gama con vinos de diferente rango, incluido el exclusivo Gran Vos, del cual, tras visitar la bodega, hemos realizado una interesante cata vertical.

Nace en las montañas de la sierra de Guara, recorre tortuosos cañones y crece alimentado por las aguas que encuentran su salida a través de decenas de barrancos antes de llegar hasta un amplio valle en el que se extiende buena parte de las más de 1.000 hectáreas de viñedo (la mitad propio) con las que, cada año, Viñas del Vero elabora entre 5,5 y seis millones de botellas.

Viñas del Vero. Viñedo didáctico.
Viñedo didáctico con diferentes varietales y sistemas de conducción de las vides en la bodega Viñas del Vero.

El río Vero da nombre a esta bodega nacida en 1986 de la mano de la Junta Aragonesa y las cajas de ahorro de Aragón, una bodega que hoy, por volumen, es la más grande de la Denominación de Origen Somontano, una D. O. creada solamente seis años antes que la propia bodega. Desde 2008, Viñas del Vero forma parte de González Byass, y hoy elabora 13 diferentes etiquetas que abarcan desde los vinos jóvenes de la gama Tradición a los vinos de autor de la familia Selección, cuyo máximo exponente es Gran Vos. Pero no adelantemos acontecimientos.

La bodega de Viñas del Vero

La bodega se ubica en una enorme finca al noroeste de Barbastro. Se trata de un conjunto de naves industriales interconectadas, en cuyo exterior encontramos dos interesantes propuestas para cualquiera amante del mundo del vino: un jardín de aromas y un pequeño viñedo didáctico en el que están plantadas las variedades de uvas características del Somontano, conducidas todas con diferentes técnicas.

Viñas del Vero. Jardín de los aromas.
Jardín de aromas en el exterior de la bodega Viñas del Vero, en Barbastro.

La nave de elaboración se beneficia del desnivel de más de 12 metros que permite su construcción en torno a una ladera para recibir la uva a un nivel superior al de las cubas de fermentación y poder trabajar con gravedad, algo poco habitual en una bodega del volumen de Viñas del Vero, que cuenta con 270 depósitos de acero inoxidable de entre 60 y 18.000 litros.

Viñas del Vero gestiona más de 1.000 hectáreas de viñedo, de las cuales más de la mitad son propiedad de la bodega.

En la enorme sala de elaboración, donde también se realizan los ensamblajes previos al embotellado, encontramos varios elementos muy interesantes. Las cubas de mayor volumen cuentan cos dos pisos y una trampilla ubicada entre ellos, y los vinos rosados fermentan en cubas rotatorias para homogeneizar el contacto entre mosto y hollejos. Los hollejos, por cierto, se venden a Cades Penedès, una alcoholera que los recicla y, además de alcohol, obtiene sales de ácido tartárico, abono orgánico y bio-combustibles.

Viñas del Vero. Cubas de fermentación rotatorias.
Roto-fermentors o cubas giratorias en la bodega Viñas del Vero.

En Viñas del Vero hay una obsesión por la sostenibilidad y, sin ir más lejos, parte de los desplazamientos en el complejo se realizan en vehículos eléctricos (se ofrecen, de hecho, tours por los viñedos a bordo de los famosos Segway), e incluso se ha montado una hidrogenera que permite emplear maquinaria agrícola no contaminante alimentada mediante pila de combustible; es decir: alimentada por electricidad producida a bordo del vehículo por una reacción química en la que el hidrígeno genera la electricidad y vapor de agua, sin combustión alguna y, por tanto, sin emisiones. La bodega cuenta, asimismo, con una depuradora (alimentada por células fotovoltaicas) para reciclar el agua empleada en sus procesos productivos y convertirla, así, en agua para regadío.

Viñas del Vero. Cubas de fermentación.
Hay 270 depósitos de acero inoxidable de diferentes capacidades en la bodega Viñas del Vero.

Volviendo con el proceso de elaboración del vino, Viñas del Vero cuenta con un importante parque de barricas, todas bordelesas, de toneleros como Seguin Moreau, Canton, Demptos o François Freres. No hay que olvidar que en Viñas del Vero se elaboran vinos como Gran Vos o Secastilla, y que también hereda las barricas usadas y descartadas del aún más exclusivo Blecua, elaborado en una bodega independiente a escasos metros de las naves de Viñas del Vero.

Cata vertical de Gran Vos

Acabamos la visita por todo lo alto, con una cata vertical del vino estrella de Viñas del Vero: Gran Vos, en sus añadas 2001, 2006 y 2013. Se trata de un coupage de uvas tintas (Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Garnacha y Syrah) en una proporción variable para cada añada que puede dejar fuera alguna variedad en un año concreto si sus características fenólicas no han dado la talla. Las uvas, procedentes de viñedos selectos (La Torrecilla, Almunieta, San Marcos y Lazadiella), maceran en frío, fermentan por separado (cada varietal en una cuba) y, tras el descubado, pasan a barricas de roble francés, aún por separado, donde permanecen durante 15 meses antes del ensamblaje.

Viñas del Vero. Cata vertical de Gran Vos.
Cata vertical de Gran Vos 2001, 2006 y 2013.

Comenzamos por Gran Vos 2013. Su nariz es discreta, muy discreta. Nos sorprende el aroma de pimiento verde entre otros más habituales de las variedades que conforman el vino. En boca, su elevada acidez nos lleva a pensar que tiene muchos años por delante. Tarda en abrirse y decidimos reservar la copa para volver más tarde, al final de la cata. Así, pasado un tiempo, se muestra más amable, pero aún así le falta redondez, le falta amalgamarse, y es muy probable que mejore mucho con unos cuantos meses de reposo en la cava.
Gran Vos 2006 se presenta con madera abundante en la nariz, tostados nobles que sugieren tabaco y frutos secos, aromas deliciosos aunque muy dominantes sobre los de la fruta. En boca es agradable, mucho más redondo que Gran Vos 2013. Hay mucha fruta en boca, carnosidad, complejidad, intensidad, tanino… Es un vino muy serio, gastronómico, aunque no es tan amable como otros vinos de guarda de una edad parecida.
En Gran Vos 2001 la madera se ha comido la fruta en la nariz, mientras que en boca resulta agradable a la par que discreto. Decidimos probar de otra botella que ha sido abierta para la misma cata, y el resultado es netamente diferente, ya que encontramos un vino de gran intensidad, en el que la fruta tiene un peso mayor.

Viñas del Vero. Embotelladora.
Embotelladora, capaz de procesar 10.000 botellas por hora, en la bodega Viñas del Vero.

Nuestra conclusión con los Gran Vos es que son vinos con una gran capacidad de guarda, que parten de una fruta de primer nivel y han sido elaborados con esmero, si bien alguna añada sale al mercado demasiado pronto. Dejamos la bodega con la satisfacción de haber conocido un fragmento importante de la historia de la Denominación de Origen Somontano y, por qué no decirlo, con la satisfacción también de haber cerrado un círculo tras haber conocido el pago de Secastilla y la exclusiva bodega Blecua, las tres patas de un banco muy bien asentado cuya historia tiene aún por escribir las que probablemente sean sus mejores páginas.