Rioja se funde con Borgoña en el Barrio de la Estación de Haro

Jarreros y borgoñones compartieron escena y protagonismo en el Barrio de la Estación de Haro (La Rioja) durante la tercera edición del International Wine Encounter, el evento que cada dos años congrega a los profesionales del mundo del vino en uno de los lugares más icónicos de Rioja, un entorno único en el que a finales del siglo XIX se creó un auténtico ecosistema vínico catalizado por el tren –capaz de transportar ingentes cantidades de vino con rapidez a lugares lejanos–, el viñedo riojano en la ribera del Ebro –perfecto para elaborar vinos de calidad– y la aparición de los bodegueros bordeleses, “exiliados” de su terruño por la llegada de la filoxera.

Los almacenes-bodega creados por aquellos darían paso a las bodegas que hoy pueblan el Barrio de la Estación, comenzando por R. López de Heredia y Landeta (en 1877) y continuando con la Compañía Vinícola del Norte de España (1879), la bodega de Angel Gómez de Arteche conocida hoy como Gómez Cruzado (1886), La Rioja Alta (1890) y Bodegas Bilbainas (1901). A ellas se sumarán Muga (fundada en 1932, si bien hasta 1970 no trasladará su sede al Barrio) y la más joven de todas: Bodegas Roda, fundada en 1987.

Cata vertical de Muga Selección Especial

Hecha esta pequeña presentación para poner en contexto el vasto legado del lugar en el que nos encontramos, vamos a comenzar la jornada con una inmersión en los vinos de Rioja a través de una cata vertical de Muga Selección Especial, dirigida por el propio Isaac Muga –enólogo y director técnico de Bodegas Muga–.

Isaac nos explica que Muga Selección Especial es un varietal de Tempranillo con un aporte de Garnacha, Graciano y Mazuelo que nace para llenar un hueco entre Muga Crianza y los vinos de alta gama de la bodega. Isaac confiesa que en 1991 empezaron a mejorar su Reserva, gracias al uso de barrica nueva y de una mayor selección en el viñedo, si bien en 1998 se produce el punto de inflexión definitivo. Otra de las claves ha sido la mejora en el proceso de vendimia, ajustando las fechas por separado no sólo por parcelas, sino incluso fragmentando las propias parcelas, buscando siempre un equilibrio óptimo entre azúcar y acidez, un equilibrio cada vez más complejo que requiere buscar metodologías que eviten tener que vendimiar con 15º de alcohol probable.

Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Cata vertical de Muga Selección Especial. Isaac Muga.
Isaac Muga, director técnico de Bodegas Muga, durante la cata.

Comenzamos la cata con Muga Selección Especial 1998, elaborado íntegramente con roble francés, con una crianza de seis meses en cubas de madera seguida de 30 meses de crianza en barricas nuevas (40 %) y usadas (60 %), con un posterior afinamiento en botella de al menos 12 meses, siempre buscando fruta y equilibrio.

La nariz se muestra evolucionada pero viva, con aromas a fruta negra, champiñón y, sobre todo, café y tostados. En boca conserva mucha acidez, es bastante fino, muestra una clara evolución pero conserva aún la fruta.

Muga Selección Especial 2004 tuvo una crianza de seis meses en cubas de roble americano seguida de 30 meses en barricas de roble americano y francés de 225 litros, con al menos 12 meses de afinamiento en botella. Muestra su vivacidad ya en la nariz, con aromas a fruta negra, tostados y monte bajo. En boca ofrece buena acidez, es fino, largo y se encuentra completamente vivo.

Pasamos a catar Muga Selección Especial 2016, cuya crianza se prolongó durante 26 meses en barricas de roble francés, seguida de al menos 18 meses de afinamiento en botella. Este vino nos recibe con una nariz muy compleja, con aromas a fruta negra, monte bajo, sacristía y un nivel más moderado de tostados y ahumados. Su boca muestra muy buena acidez, complejidad, buen volumen y un tanino domado pero presente en un vino fino, extraordinariamente largo y con mucha vida por delante; probablemente se trata de nuestro favorito.

Acabamos con Muga Selección Especial 2020. La añada actualmente a la venta ha sido sometida a una crianza de 26 meses en barricas de roble francés, seguida de al menos 18 meses de afinamiento en botella. Se trata de un vino que muestra un perfil muy frutal. En nariz encontramos aromas a fruta roja y negra; también hay aromas a sacristía, especias y cacao que dan paso a una boca fina, de buena acidez.

Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Cata vertical de Muga Selección Especial.

Los secretos del ensamblaje de Montes Obarenes

Tras la cata vertical de Muga Selección Especial, vamos a cambiar de tercio para disfrutar de una clase magistral de ensamblaje de la mano de Juan Bautista Sáenz, enólogo y director técnico de Gómez Cruzado desde 2023, tras la salida de David González para llevar la dirección técnica de Chivite, Viña Salceda y Gran Feudo.

Formado junto a Telmo Ródriguez en la Compañía de Vinos, Juan Bautista es un hombre de ideas claras, taxativo, enfático a la vez que sereno, defensor del término medio con una meridiana autoridad. En la penumbra de una acotada zona de la sala de elaboración de Gómez Cruzado, vamos a tener el privilegio de catar dos añadas de Montes Obarenes, así como los vinos que lo articulan. Y es que el espectacular blanco de guarda de Gómez Cruzado del que, por supuesto, ya hemos hablado en anteriores ocasiones, es un ensamblaje de diferentes vinos elaborados con diferentes variedades blancas, cada una de las cuales aporta sus singularidades para lograr que el conjunto sea mejor que la simple suma de las partes.

Aunque el ensamblaje varía en función de la añada, la Viura es siempre el esqueleto de Montes Obarenes. Para elaborar el vino principal del ensamblaje (que representará entre el 65 y el 75 % del volumen de Montes Obarenes), se emplean uvas provenientes de una única finca ubicada en Ollauri entre cuyas cepas hay algo también de Calagraño (o Jaén) y de Malvasía Riojana (o Alarije), las cuales se vendimian y se vinifican junto con la Viura. Se trata de un vino poco expresivo en nariz, con una boca seria, con peso, con volumen, con concentración, con mucha longitud y un posgusto marcadamente amargo que le dota de una extraordinaria longitud o, más bien, de un largo “recuerdo”.

Probaremos también la “segunda pata” de este banco: un vino monovarietal de Tempranillo Blanco que puede suponer en torno al 20 % del ensamblaje. No se muestra demasiado expresivo en nariz, con notas tropicales, matices mentolados y, nuevamente, un paso por boca casi “denso”, concentrado; una característica de esta pasada añada 2024 en la que el rendimiento fue extraordinariamente bajo, de en torno a 2.500 kilos por hectárea.

Finalmente toca hablar del vino que menor peso suele tener en la mezcla pero que, al mismo tiempo, es el más expresivo. De hecho, lo catamos en primer lugar, aunque me he permitido desordenar el relato para jerarquizar los vinos en función de su participación en la mezcla. Hablamos del vino monovarietal de Garnacha Blanca de 2024 procedente del Alto Najerilla, muy aromático, frutal y floral. Es un vino intenso, de buena longitud, con profundidad, con un matiz dulzón, como de gominola, un toque cítrico y unas notas de hinojo. Es también el vino con menor acidez.

Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Cata de Montes Obarenes
Cata de Montes Obarenes, con David González, director técnico de Gómez Cruzado.

Y, tras los ensamblajes, disfrutaremos de dos añadas de Montes Obarenes (en formato mágnum). Comenzamos por 2022 y encontramos un vino de aromas intensos con fuerte presencia de la crianza en barrica, notas a fósforo, mantequillas, una boca seria, de gran profundidad, denso, mentolado, suficientemente fresco pero quizá algo más pesado que otras añadas. En cualquier caso, es un vino complejo, gastronómico, serio…

Acabamos la cata con Montes Obarenes 2018 para descubrir un blanco extraordinario: muy mineral, con marcados aromas a fósforo, toques terpénicos, frutas maduras… En boca es un vino muy largo, complejo pero más equilibrado, más armónico; uno de esos vinos en los que todo encaja, un traje de sastre frente al prêt-à-porter de la generalidad de los vinos que encontramos en las cartas de los restaurantes o en las estanterías de las tiendas.

De alguna forma, esta añada de Montes Obarenes hace que todo encaje y que cobre sentido este malabarismo del ensamblaje, este coupage de variedades, de parcelas, de barricas nuevas y barricas usadas, este maravilloso “trilerismo” con el que el enólogo consigue convencernos de que el conjunto es algo que más que la simple suma de las partes.

Borgoñones y jarreros, unidos por el vino

Acabada la segunda cata, es hora de disfrutar de una selección de vinos de las seis bodegas que forman la Asociación del Barrio de la Estación junto a las propuestas de las bodegas de Borgoña, invitadas en esta ocasión a compartir salón.

Así, junto a los vinos de La Rioja Alta, Muga, Gómez Cruzado, Bodegas Bilbaínas, CVNE y Roda, cataremos una selección de vinos de Domaine Leflaive, Joseph Drouhin, Albert Bichot, Ropiteau, Maison Champy, Laroche y Louis Jadot.

Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Salón. Bodegas Bilbaínas
Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Salón. CVNE
Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Salón. La Rioja Alta
Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Salón. Roda
Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña en Haro, La Rioja. Salón. Borgoña

Durante una jornada, La frescura de la Viura de las laderas de la sierra de Cantabria y la impecable expresividad del Chardonnay de Chablis nos harán disfrutar bajo un mismo techo o, más bien, bajo dos techos; concretamente, el que cubre una de las grandes salas de barricas en la que descansan los vinos de guarda de Muga y el que ampara los tinos de madera donde se elabora el clásico Imperial de C.V.N.E.

Así, por un día, Tempranillo y Pinot Noir comparten copas Riedel 001 hermanando terruños tan diferentes como los de Rioja y Borgoña; terruños diferentes pero con mucho en común: la búsqueda de la calidad, la identificación con un territorio, la herencia de incontables generaciones de viticultores y la capacidad de traspasar fronteras. Y eso es precisamente lo que simboliza el Barrio de la Estación de Haro, ese auténtico ecosistema vínico catalizado por el tren, el viñedo riojano en la ribera del Ebro y el éxodo de los bodegueros bordeleses, “exiliados” de su terruño por la llegada de la filoxera.

Las claves del Barrio de la Estación International Wine Encounters III: Borgoña

  • Evento profesional de una jornada con 600 asistentes.
  • Celebrado en el Barrio de la Estación de Haro (La Rioja).
  • Borgoña fue la región invitada, con presencia de siete bodegas.
  • Seis actividades extraordinarias organizadas por las bodegas de la Asociación del Barrio de la Estación.
  • Cata de una selección de vinos de las bodegas de la asociación.
  • Cata de una selección de vinos de las bodegas invitadas.

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