Trece años después de que Robert Parker lo señalara como el mejor vino calidad-precio de España, Pruno sigue siendo uno de los fenómenos en ventas de la Ribera del Duero. La añada 2023, que acaba de salir al mercado, llega además con una nueva imagen bajo el brazo. Se trata de un vino que hoy está presente en más de 60 países de los cinco continentes y que, con cada nueva añada, refrenda por qué se ha convertido en uno de los tintos españoles más reconocidos a escala internacional.
Finca Villacreces se ubica en plena milla de oro de la Ribera del Duero, a orillas del Duero y cobijada por un bosque de pinos centenarios. Sus 64 hectáreas de viñedo, certificadas en ecológico dentro del programa Wineries for Climate Protection, son el origen de una bodega que elabora vinos con un compromiso claro con la sostenibilidad y el terruño. Además de su actividad vitivinícola, Villacreces es una de las diez bodegas más visitadas de la denominación de origen, con un proyecto enoturístico que también ha cosechado reconocimientos. Pruno 2023 procede principalmente de Pinos Claros, una finca vecina a Villacreces cultivada en ecológico sobre arcillas parduzcas, que aportan firmeza y una marcada carga frutal.
Se trata de un varietal de Tempranillo (94 %), con pequeñas aportaciones de Cabernet Sauvignon (4 %) y Merlot (2 %) procedentes de viñedos en espaldera plantados en torno a 1980, situados en terreno llano con orientación norte-sur, a 710 metros de altitud, en suelos franco-arenosos. La vendimia es manual en cajas de 15 kilogramos. En bodega, los racimos pasan por una doble selección en mesa —primero de racimo y luego de grano—, y las uvas son despalilladas y encubadas sin estrujado. La fermentación alcohólica transcurre en depósito de acero inoxidable con un sistema automático de bazuqueo para favorecer la extracción, y la maloláctica tiene lugar tanto en depósito de acero inoxidable como en tina de madera. La crianza es de 10 meses en barrica, con un 75 % de roble francés y un 25 % de roble americano, de segundo y tercer año, procedentes de las tonelerías Darnajou, Taransaud, Demptos y Berthomieu. La nueva etiqueta de esta añada 2023, que sigue la línea de cosechas anteriores pero adaptada al nuevo estilo de Villacreces, refleja con un diseño identificable y directo el origen del vino.
Pruno 2023 se muestra en copa con un color rojo picota de capa media alta. En nariz aparecen fruta roja y negra madura, especias, licor de cassis y notas de sotobosque. En boca tiene buena acidez y un tanino domado, con un punto terroso que le aporta personalidad, en un trago frutal, con un toque balsámico y un buen equilibrio entre la fruta madura y la frescura; un paso por boca de buena intensidad y longitud que termina con una nota láctica. Es un vino que, cosecha tras cosecha, entiende muy bien cuál es su lugar: el de un tinto amable que sabe hacerse querer sin necesidad de artificios.

| Vino | Alcohol | Producción | Precio (75 cl) |
| Pruno 2023 | 14,35 | 621.000 botellas de 75 cl. 8.000 botellas de 1,5 l. 100 botellas de 3 l. | 13,70 euros |
Las claves de Pruno 2023
Origen: Ribera del Duero. Clima continental con marcadas oscilaciones térmicas que favorecen el equilibrio entre maduración y frescura.
Viñedo: Tempranillo (94 %), Cabernet Sauvignon (4 %) y Merlot (2 %) procedentes principalmente de la finca Pinos Claros. Viñedos ecológicos plantados en torno a 1980 sobre suelos franco-arenosos y arcillas parduzcas, a 710 metros de altitud.
Filosofía: Un vino pensado para expresar el carácter amable y accesible de la Ribera del Duero, con una clara apuesta por la sostenibilidad y el respeto al terruño.
Elaboración: Vendimia manual en cajas, doble selección en mesa y fermentación en acero inoxidable con sistema de bazuqueo. Crianza de 10 meses en barricas de roble francés (75 %) y americano (25 %) de segundo y tercer uso.
Notas de cata: Color rojo picota de capa media alta. Nariz de fruta roja y negra madura, especias, cassis y sotobosque. En boca tiene buena acidez y tanino domado, con un perfil frutal, balsámico y ligeramente terroso, equilibrado y de buena longitud, con un final láctico.
Identidad: Un Ribera del Duero moderno, accesible y muy reconocible, que combina fruta, frescura y facilidad de disfrute sin renunciar a personalidad.






